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miércoles, mayo 10, 2006

5. NUESTROS "MODERNOS"




La investigación sobre la construcción del tramo de Muro de la Mata entre Sagasta y Marqués de Vallejo que estoy realizando para una nueva Guía de Arquitectura de Logroño, además de arrojar una serie de importantes datos sobre esta singular pieza arquitectónica de nuestra ciudad, pone al descubierto la frivolidad con la que se ha investigado e interpretado la arquitectura del siglo XX en temas tan importantes como el calado de la modernidad en nuestros arquitectos locales y el giro estilístico que se produce tras la guerra civil.

Empezaré por decir que aún no he dado con los datos de la pieza central, es decir, el proyecto del Gobierno Civil, -así que esta historia tiene un punto de suspense y tendrá una segunda entrega-, pero con lo encontrado hasta la fecha ya da para un primer capítulo.

Quizás les sorprenda a muchos saber que el proyecto más antiguo de las cinco casas es justamente el que pensábamos más tardío, es decir, el de Seguros Aurora de Agapito del Valle, pues lleva fecha de marzo del 1936. Véase el dibujo de este proyecto y léase lo que nuestro tridecano decía en la actual Guía de Arquitectura del COAR (felizmente agotada en existencias): "La fachada, vista la trayectoria del arquitecto Agapito del Valle, entronca más con la política oficial de postguerra que abortó toda la arquitectura del momento, que con una poética personal del autor".

Por los tristes acontecimientos que sucedieron en los meses y años siguientes, el edificio no se construyó, así que cuando el promotor y el arquitecto lo retomaron en 1945, lo hicieron con un nuevo proyecto mucho mejor elaborado en sus dibujos y detalles pero bastante similar en su "estilo". En todo caso, lo más interesante del proyecto de marzo de 1936 es lo que escribe AdValle en la memoria: "en cuanto a fachadas, se ha procurado seguir las indicaciones del Sr Arquitecto Municipal (es decir, el "racionalista" Fermín Alamo), para obtener un frente armónico en las distintas construcciones que den al Paseo del Espolón, tomando como base el Proyecto de Alzado para el Gobierno Civil y el Anteproyecto de Casa para la Caja de Ahorros de Zaragoza, y componiendo con este último el Torreón del ángulo de las dos calles".

A falta del dibujo de ese Alzado para el Gobierno Civil, lo que está claro es que el Proyecto que desarrolla ese anteproyecto, es decir, el número 1 esquina con Sagasta para la Caja de Ahorros de Zaragoza, tiene fecha de junio de 1936. Es del arquitecto zaragozano Teodoro Ríos y amén de un planta muy limpia y unos pisos espléndidos, ofrece unas fachadas muy clásicas, adornadas, eso sí, con uno de los pocos repertorios de detalles Art Decó que pueden verse en nuestra ciudad.

Entre esas dos piezas rematadas con torreones y el Gobierno Civil, también es Agapito del Valle quien proyecta en 1938 ese par de casas intermedias, virtuosas en discreción, sobre las que dice en la memoria: "en cuanto a la fachada principal, y con objeto de conseguir cierta armonía en las distintas construcciones de esta manzana especialmente en las que dan frente al Espolón se ha compuesto a la vista de los proyectos en ejecución, en estilo clásico, modernizado, empleando materiales pétreos, imitación en guarniciones de huecos y cornisas, y ladrillo prensado al descubierto". Resulta muy gracioso eso de "en estilo clásico, modernizado" porque en el mismo expediente se adjuntan unas ordenanzas de mayo de 1938 para todo el frente de casas de que venimos hablando en las que, en su artículo sexto, se especifica rotundamente que "Se prohíbe proyectar fachadas en estilo de las llamadas de vanguardia o modernista". Lo curioso del caso es que según los datos de personal del ayuntamiento de Logroño que me ha pasado la archivera municipal Isabel Murillo, el arquitecto municipal en el año 38 era Rafael Fontán, es decir, "el arquitecto más destacado sin ningún género de dudas de la arquitectura del Movimiento Moderno en La Rioja" al decir de Gorka Pérez de la Peña, historiador bilbaíno al que la Junta de Gobierno del COAR ha concedido recientemente una subvención de 6.000 euros para la publicación de un libro sobre Fontán. O no leyeron el anticipo con el que Gorka Pérez de la Peña nos regaló en Elhall 82 p3 (del que he extraído esta cita) o definitivamente están por mantenerse en la línea historiográfica de la extinta Guía de García Pozuelo.
 
(continuará)

martes, mayo 09, 2006

4. LHD


Desde que la Junta de Gobierno del COAR tomó en febrero del año pasado aquel larguísimo y vergonzante acuerdo sobre elhAll con el que se cerraba una feliz etapa de animación y debate arquitectónico en nuestra comunidad (elhall n 89), he pasado unos cuantos meses con la sensación de que me faltaba algo, y por lo tanto, buscando, aunque de un modo vago e indefinido, lo que pudiera llenar ese hueco.

Con la costumbre de comentar o escribir alguna cosilla de cada dato, noticia o pensamiento sobre arquitectura que diariamente pasaba por mi mente, me veía una y otra vez ante la ausencia de un medio que hiciera llegar esa noticia o esa pequeña reflexión escrita a los demás arquitectos y amigos interesados en la arquitectura. En algunas ocasiones lo he sustituido por la correspondencia personal, y en otras (muy escasas) por volver a los medios de difusión tradicionales, pero en ambos casos he sentido que no acababan de funcionar. Que no me gustaban.

Con las nuevas tecnologías que nos proporciona internet pensé en crear una web e ir y colgando allí los artículos que fuera escribiendo; y con la reciente aparición de los blogs, se me ocurrió también la idea de abrir uno. Pero ni lo uno ni lo otro me convencían tampoco.

Ha tenido que pasar un año y pocos meses para que al fin diera con la fórmula. Y como suele ser habitual en todos los inventos, la casualidad ha tenido mucho que ver con ello. Yo ya sabía que el correo electrónico permite enviar un montón de cartas con la misma rapidez que una sola, pero era un invento que asociaba a la publicidad y no me había interesado apenas. Tanto es así que ni siquiera sabía cómo hacerlo. Pero al cambiar de cuenta de correo electrónico y al tener que aplicarlo para circular todas las noticias del Viaje a Brasil a los posibles viajeros primero, y a los resultantes después, he aprendido cómo se hace. Finalmente, al escribir un par de notas sobre las elecciones colegiales y el derribo de La Ideal a unos amigos arquitectos muy próximos a mí, me he dado cuenta que su utilidad no es exclusiva de la publicidad comercial. Había nacido el LHD.

Con el subidón que te da todo hallazgo, en las siguientes horas improvisé el número 1 con lo primero que tenía en las manos: la recepción del número 33 de la Revista Proyectar La Rioja; y en cuanto me levanté al día siguiente ya estaba pensando en el número 2 (Canes en Diente de Sierra), y con los acontecimientos del día vino el 3.

Con las prisas de toda entrega, lo llamé "el hall digital" pues de algún modo este nuevo invento es hijo de aquel; pero al intentar una especie de marca o de acróstico, las letras L H y D crecieron hasta formar ese simpática abreviatura con que designamos a una de las piezas más queridas y más universales de nuestra edificación: el Ladrillo Hueco Doble. Abundando en el juego nominal, la afinidad con el nombre de ese acidillo que proporcionaba placeres psicodélicos también me gusta mucho (sobre todo porque a su inventor le ha ido tan bien que hace unos meses conmemoraba su cien cumpleaños).

Con la idea en efervescencia, ya sabéis que las demás decisiones salen a borbotones: Formato electrónico: PDF; para poder introducir color y fotos y que pese poco en el envío. Formato analógico: DINA4; para que lo pueda imprimir fácilmente quien lo quiera coleccionar y usar como referencia cultural. Producción: variable; para escribir cuando se tenga ganas de contar algo y no por obligación. Difusión..., ah, eso merece un párrafo aparte.

La mayor novedad de esta nueva experiencia en comunicación, creo yo que es la forma de envío, porque abre una vía a mitad de camino entre la carta y la publicación tradicional. Es carta porque se envía selectivamente a quien quiera el autor del único artículo que tendrá cada LHD, y es publicación (pública) porque cada cual puede reenviarla a quien lo desee. No es carta porque no exige respuesta (correspondencia), pero tampoco es publicación porque no hay gastos de edición, ni ISBN, ni OJD ni el sunsum corda. Un simple envío al editor, o sea, a jdcorral@reterioja.com con la indicación de a quién poner o a quién quitar de la lista y…., listo.

Con el tiempo es posible que, de acuerdo con los colaboradores (si los hay) y a petición de alguien que lo descubra en el futuro, vaya colgando los ejemplares en una web, pero de momento lo importante es echar a andar el invento; pues lo cierto es que anda: sin darme cuenta ya está en el número 4.

lunes, mayo 08, 2006

3. DEMOCRACIA Y ARQUITECTURA





Hubo tiempos difíciles en que los Colegios Profesionales conservaron en este país la llama encendida de la democracia. No podía ser de otro modo porque las profesiones liberales, igual que la propia democracia, nacieron de la razón ilustrada. Sería exagerado llamarlas hermanas gemelas, pero la metáfora puede valer. Atravesar las duras décadas del despotismo y de las dictaduras de los dos siglos pasados, fueran éstas las del dinero o las de las ideologías no debió ser fácil, pero por suerte llegaron juntas hasta nosotros, y hemos heredado sus valores al obtener nuestro título y al ingresar en el Colegio.

Exactamente igual que en arquitectura, la democracia es asunto en el que forma y contenido están tan íntimamente unidos que en cuanto flojea una, el otro se resiente. Lo aprendí del talante de los colegiados más mayores y de los errores que pude ir cometiendo cuando fui decano. Y es quizás por ese aprendizaje y ese bagaje por el que puedo decir que el pasado viernes me escandalicé al leer la circular en la que la actual Junta de Gobierno anuncia su candidatura a la reelección.

Pero antes de entrar en la forma en que lo hace contaré algo de los contenidos de esta candidatura. Desde comienzos de este año electoral empezó a correr el rumor de que Javier Solozábal iba a presentarse a Decano impulsado por un potente grupo del sector inmobiliario. Como los rumores nunca se saben de dónde salen, lo mejor es preguntarle directamente al afectado por la verdad que pudieran contener. Así que un día en que me encontré por casualidad con la mujer de Javier le pregunté por ello y me contestó indignada que no sólo el rumor era falso, sino que si podía enterarme de su procedencia, que por favor se lo dijera. Luego lo hablé con Javier y además de manifestarme la misma indignación me dio más datos: cuando Domingo organizó su primera candidatura le pidió a Javier su colaboración y éste le dijo que ya había estado en todos los cargos posibles de una Junta y que si volvía a trabajar para el Colegio sólo lo haría como Decano. El caso es que tanto le tocó el rumor en las narices, que pensó en la posibilidad de presentarse, hizo gestiones, salió en el periódico, y buscó adhesiones entre los colegiados. A pesar de haber obtenido ciertos apoyos, no le han parecido suficientes, así que la renuncia final a concurrir a las elecciones, de la que también tuvimos noticia oficial el pasado viernes (yo ya la tenía desde un par de días antes porque me lo había comunicado él mismo por teléfono), deja en evidencia que el rumor de que fuera el candidato de un influyente sector no era sino un bulo interesado.

Por el otro lado, el miedo a un Colegio influenciado por el sector empresarial e inmobiliario hizo que algunos colegiados le pidieran a Domingo que se volviera a presentar para cerrarle el paso a Javier, o por lo menos para competir lealmente; y por lo que hemos podido leer en la circular, es cierto que ha aceptado. Claro que, si lo ha hecho para competir con Javier o para cerrarle el paso, ya puede irse a casa a descansar, cancelar su candidatura y convocar nuevas elecciones porque los hechos han alumbrado una triste verdad: que el rumor era falso e intencionado.

Y ahora vamos con la forma. El respeto al adversario no es fácil cuando un candidato quiere repetir, porque para garantizar la igualdad y limpieza en el proceso ha de hacer todo lo posible para ponerse a la altura de un colegiado de a pié que se quiera presentar. En ese sentido, no cabe mayor despropósito y desfachatez que anunciar su candidatura como un Acuerdo de Junta, es decir, desde arriba y en el uso y abuso del aparato colegial. El desprecio a la equidad en la contienda electoral que ello significa es una grave ofensa para nuestro colectivo y sus valores democráticos por lo que la nueva Junta que ha salido de estas no-elecciones ya huele mal en contenido y forma, y no se merece el respeto y el apoyo de quien tenga unas mínimas convicciones democráticas y un poco de dignidad por su profesión.

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Item más: El periódico La Rioja del sábado 6 de mayo publica en la página 8 unas declaraciones de Domingo García Pozuelo en las que dice confesar que se presentó a la reelección “ante la posibilidad de que cuajara una candidatura que, en su opinión, no representaría adecuadamente los intereses del colectivo”. Una declaración pública de esa índole es por sí merecedora de una sanción deontológica porque implica una grave falta de respeto ante los compañeros que pudieran formar cualquier otra candidatura. El primer principio que debería acatar cualquier colegiado que se presenta a Decano es que todos los arquitectos colegiados estamos capacitados para representar a nuestra profesión. Decir lo contrario es una ofensa inaceptable a los compañeros y a la democracia.

Y una adenda para ver cómo es el percal periodístico de nuestra región: en la noticia citada y a continuación de la “confesión” de Domingo, el periodista J.A.L. de La Rioja que la firma, señala el nombre de Javier Solozábal como el otro posible candidato. Pues bien, también Javier me contó que tras animarse a presentarse a Decano quiso que ello fuera noticia en La Rioja y en Noticias de La Rioja, pero el primero de los diarios optó por ningunearle descaradamente y así se lo hizo saber. Ahora sin embargo publica su nombre.

viernes, mayo 05, 2006

2. CANES EN DIENTE DE SIERRA




Hace unas semanas me llamó Fede Soldevilla, el presidente de Amigos de La Rioja, para pedirme un poco de vocabulario sobre los aleros. Me explicó que quería hacer uno de sus habituales itinerarios dominicales por el Casco Viejo de Logroño para dar a conocer la variedad de canes, molduras o detalles constructivos que aún pueden verse en los aleros de sus casas, así que yo eché mano del Diccionario de Paricio Ansuategui y le expliqué lo que era un can, un sofito, un lacunario, un alabe, o un lambrequín; y de paso, la babel que nos armamos al explicar las molduras de las cornisas.

Como el recorrido lo ha fijado para este domingo día 7 de mayo, el martes pasado me enseñó el resultado de su trabajo previo: un estupendo dossier de fotos de aleros y notas históricas de cada una de las casas que los lucen, que a poco que se complementase con un entretenido texto –en la línea de lo que seguramente será la exposición oral de su paseíto-, sería merecedor de publicación.

Iba yo echando un vistazo superficial a cada una de las páginas del dossier cuando me quedé clavado en la foto de unos extraños canes denticulados que no había visto en mi vida. Observé entonces que Fede echaba una pícara sonrisilla, al paso que me decía con sorna: ¿no sabes dónde están eh? pues hombre, los tienes muy próximos a ti porque son de la fachada de la casa de tu jefe. No me encajaba con Domingo García Pozuelo que vive en la casa de Pepe Sáenz de Jubera en Pío XII, por lo que, de inmediato, ¡zas! se me encajaron las piezas con la alegría de la resolución de un fácil jeroglífico: ¡ándale! pero si es la mismísima firma del escultor Ricardo González, director de mi Escuela.

La escultura humanizó la arquitectura desde la antigüedad clásica hasta nuestro siglo porque hizo de mediadora entre la masa tectónica y el hombre que iba a habitar o percibir sus espacios y volúmenes. Los arquitectos de la segunda mitad del siglo XX, sin embargo, perdimos ese importante mediador cuando, subyugados por las soflamas modernas, nos negamos a hacer molduras desde las mismísimas clases de dibujo en primero de carrera.

Unas décadas después vemos que las estrellas de la arquitectura y sus imitadores (¡ay ay ay! que ya los tenemos entre nosotros…) retuercen las masas de sus edificios con la intención de recuperar los valores escultóricos perdidos, pero sus esfuerzos son baldíos, y sobre todo ridículos, porque están fuera de la tradicional escala de la escultura.

Es por ello que la modernidad de los canes de la casa del director de la Escuela de Arte (y ahora ya Superior de Diseño) representan en Logroño toda una modesta, pero a su vez oportuna, lección de arquitectura.

La obra de rehabilitación de su casa, sita en la Plaza de San Bartolomé n 11, la proyectó y dirigió José Luis Acedo a comienzos de los noventa; pero la firma de los canes es inequívoca.

jueves, mayo 04, 2006

1. PROYECTAR LA RIOJA 33. FALSA, INÚTIL Y FALSA OTRA VEZ



En el trabajo de elaboración de mi Guía de Arquitectura de la Ciudad de Logroño que, como ya se empieza a saber por ahí, no se pretende hacer selección de mejores y peores edificios, sino dejar constancia de sus promotores y artífices y del valor de cada lugar, vengo usando la revista Proyectar La Rioja como una importante fuente documental, pues me proporciona una información, sobre todo gráfica, que de otro modo es complicado obtener.

Este uso meramente documental me estaba haciendo perder el juicio crítico sobre ella, y hasta confieso que con la familiaridad de su manejo estaba empezando a cogerle cariño. Y me temo, que ante la ausencia absoluta de crítica de arquitectura en esta ciudad y en este país, también otros arquitectos quizás estuviesen empezando a verla como revista de referencia o como documentación imprescindible.

Pero la lectura del editorial del número 33, con el que conmemoran el décimo aniversario de su existencia, me ha despertado del ensueño y me ha hecho coger el ordenador para tratar de decir un par de verdades, e inaugurar así esta nueva experiencia de comunicación llamada LHD.

Dice el mencionado editorial que "fieles al espíritu que desde un inicio ha marcado nuestra labor", lo que se pretende con PLR es "mostrar aquello que se proyecta y construye con el objetivo de que sean ustedes, nuestros lectores, quienes juzguen"; para señalar justo a continuación, que lo que esta edición presenta son los "hitos que han marcado la evolución de la arquitectura y la construcción en La Rioja" en estos diez años de existencia de la revista.

Ah ah ah, ¿pero presentar los "hitos" de estos diez años de una manera seleccionada, es decir, unos sí y otros no, ponerlos unos antes y otros después, etc., no es juzgar? ¡Qué cara más dura tienen algunos! ¡Qué fácilmente se miente en estos tiempos! ¡Y qué barata es la falsedad cuando se sabe que nadie la va a denunciar públicamente!

Abundando en el titular de esta nota, si PLR era una revista útil en tanto que documental, este número 33 es el más inútil de todos pues no hace sino reproducir y repetir lo ya publicado. Y en tanto que sólo repite, se hace más patente su labor de selección y por tanto la falsedad de su mensaje. PLR juzga y selecciona, y ese juicio y selección acrítica que hace, y que encima trata de ocultar diciendo que no es más que una revista documental, hace daño a la verdad y a la arquitectura.

CODA FINAL:

Por suerte aún queda gente sensata e inteligente que te consuela de tu propia estupidez. Como PLR me castigó a no recibir la revista de forma gratuita durante unos cuantos números (no sé muy bien si por aquel artículo titulado "Hablando claro de Proyectar La Rioja", v elhall40p2, o porque el propio Colegio me retiró de sus listas de colegiados, v elhalln60p2), y ahora las necesitaba para la correcta documentación de algunas obras de la Guía, hace unas semanas me pasé por el despacho de Javier Dulín para que por favor me las dejara; y cuál no sería mi sorpresa, cuando me dijo que las había tirado casi todas.

En ese momento me sentí algo contrariado por su desdén documental, pero qué alivio me da ahora saber que hay gente más sensata e inteligente que yo, que se da cuenta del valor de las cosas sin necesidad de tener que andar elucubrando sobre ello.