Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas

martes, octubre 16, 2007


¡¡¡¡¡YA A LA VENTA!!!!

Cuatro meses después de su edición y presentación a los medios de comunicación provinciales (que se lo llevaron como buitres y no le hicieron ni p... caso), la Guía de Arquitectura de Logroño va a poder comprarse a partir de mañana día 17 de octubre en el puesto de información del patio de operaciones del Ayuntamiento. La noticia me la acaba de dar por teléfono (14:00 del 16 de octubre) el funcionario municipal José Manuel Lacalzada, quien además me ha asegurado la realización de una pequeña campaña publicitaria consistente en:
1) un cartel en el puesto de venta;
2) que mañana lo dirá Vicente Urquía en la rueda de prensa posterior a la Comisión de Gobierno, y
3) una información en el De Buena Fuente de este sábado.
Después del mal rato (más que rato, cuatro meses) que me estaba haciendo pasar la nueva Corporación Municipal con el secuestro real y efectivo del libro, le he dado las gracias de todo corazón.

Claro que…, si no llego a ir esta misma mañana (cuatro horas antes) por el Ayuntamiento pidiendo una audiencia a Angel Varea y diciéndole a Jesús Vicente Aguirre y al propio José Manuel que la no difusión de mi libro era una vergüenza (escándalo, también les he dicho), y que era intolerable que si yo se lo había dado al Ayuntamiento y no al IER para que lo editara, me dijeran hace un par de semanas que se lo iban a pasar al IER para que lo distribuyera…, si no hubiera sucedido todo esto cuatro horas antes, digo, igual el mal rato se hubiera prolongado otros cuatro meses…
Pero en fin, vamos a olvidar penas y celebrar la buena nueva.

El libro sale a la luz (aunque no a las librerías que es donde se venden los libros) y a la vida. Lo he escrito para que quienes lo lean con atención y detenimiento conozcan mucho más profundamente esta ciudad y para que quienes tengan otros datos me corrijan en los errores, imprecisiones o falta de información en que he podido incurrir. El libro tiene sentido, no como obra autista sino como herramienta de diálogo y conocimiento. Desde que entró en imprenta y durante el tiempo de secuestro ya se le han caído no pocos edificios convirtiéndolo en documento arqueológico, y eso es lo que más me asustaba: que de seguir encerrado en un cuarto de la alcaldía (o destinado a un oscuro almacén del IER), pronto iba a ser una antigualla.

No tengo muy claro quien manda ahora en el Ayuntamiento, si los funcionarios mencionados, el grupo socialista o la palanca regionalista, así que de momento vaya mi agradecimiento público para el cartero. Luego, ya veremos.


PS 1: ya podéis disculpar pero con la emoción de la noticia se me ha olvidado preguntarle a José Manuel a qué precio lo iban a vender.

PS 2: hablando de euros, con los precios de los libros pasan cosas raras; sin ir más lejos, el domingo me contó el librero Alfonso Martínez Galilea en la feria del libro de El Espolón que había vendido un ejemplar de la Arquitectura Popular Riojana de Luis Vicente Elías y Moncosí de Borbón por 60 € !!!! Me quedé tan alelado que no supe si darle mi ejemplar para que lo vendiera o ponerme a escribir un nuevo libro sobre el tema…

sábado, julio 14, 2007

UN LIBRO QUE NO SE PUEDE ENCONTRAR



Hoy salgo en el periódico local. Se ve que el director se ha ido de fin de semana y no ha podido evitar que Eduardo Gómez se refiriese a mí. El lunes se ganará una colleja.
Dice así la nota que publica en la página 16:

"Interesante el libro que ha conseguido el Ayuntamiento logroñés sobre los edificios de la ciudad edificados con anterioridad al año 1979. El autor, el arquitecto logroñés Juan Diez del Corral, ha obtenido una exhaustiva recopilación, casa por casa, del proyectista, promotor y constructor de cada edificio, fotografía incluída. Lo extraño es que siendo un volumen de interés para muchos profesionales, no se ponga al alcance de los que quisieran adquirirlo".

Además de varias erratas en el texto original (que he corregido aquí), hay un par de errores en la nota: el libro no tiene nada que ver con 1979 y no se reseñan constructores; pero por lo demás, es muy de agradecer el comentario.

Por mi parte tengo ya alguna que otra anécdota jugosa para contar sobre su no difusión pública y su reparto privado, pero ya no hay tiempo y ganas para seguir en este fango. Me voy al Pirineo unas semanas a oxigenarme y, de paso, a ver ciertas arquitecturas por encima de los dos mil quinientos: Aspe, Midi, Vignemale, Brecha y Montarto son mis objetivos.

Feliz verano.

viernes, junio 23, 2006

35. BASILISCO





"Nace a partir de un huevo deforme, puesto por un gallo, fecundado por una serpiente e incubado por un sapo durante 9 años, por lo tanto al nacer guarda todas las características de sus progenitores, cabeza de gallo, cola de serpiente y cuerpo de sapo. El basilisco vive en el desierto que él mismo crea; con su mirada es capaz de romper piedras y quemar el pasto. El Basilisco exhala fuego, seca las plantas, envenena las aguas y mataba con su mirada; por lo que quien mirara a los ojos a un basilisco, moriría; pero si se veía reflejado en un espejo se mataba a sí mismo. Se dice que así Alejandro Magno mató a uno". Esto es lo que dice la "wikipedia" esa enciclopedia tan abierta y divertida que corre por internet. Como es sabido, nosotros usamos "basilisco" para decir que estamos "hecho un basilisco", o sea, cabreadísimos.

Pero el "basilisco" que hoy traigo al LHD no tiene nada que ver (bueno, algo sí...) con el animal mitológico ni con el cabreo: es un arquitecto milanés que se dedica a la fotografía, Gabriel Basilisco, que descubrí hace poco en la librería de la Trienalle.

Acababa de tomar nota sobre un libro de "Arquitectura Metafísica" (asunto que algún día comentaré) y el siguiente libro en llamarme la atención llevaba por título en letras grandes: "Gabriel Basilisco. Beirut 1991". Le eché una ojeada y me quedé sobrecogido.

Aunque nunca he estado en esa ciudad, por historias muy largas de contar que no caben aquí tuve noticias directas de Beirut a través de un compañero de escuela a mediados de los setenta, así que cuando sobrevino la terrible guerra que se libró en sus calles, la viví de una manera muy especial.
Tengo unos cuantos libros de fotos sobre ciudades reventadas por las guerras, especialmente alemanas y del norte de Francia, pero las imágenes son completamente distintas que las del libro de Basilisco. La ciudad como objetivo bélico empezó siendo cosa de la artillería y de la aviación, por lo que su destrucción tenía un carácter masivo. Las ciudades, edificios o barrios bombardeados pasan de la vida a la ruina en muy pocas horas. Beirut, sin embargo, fue el escenario de una guerra interna de metralla y pequeños morteros, por lo que el aspecto de su destrucción era completamente distinto: todos los edificios de las fotos de Basilisco estaban en pié, no quedaba un cristal, las casas estaban texturizadas por los impactos de balas, y en las calles completamente desiertas volvía a crecer la vegetación por entre las rendijas del hormigón y el asfalto. Me pregunté si lo que veía no era más "metafísico" que las fotos del libro anterior, pero dejé la indagación porque enseguida vi que la estantería estaba llena de "Basiliscos".

Por lo visto, el logro de ese álbum de Beirut debió de animar a este arquitecto milanés a meterse más de lleno en la fotografía arquitectónica y su producción parecía ser abundante: muchos libros de paisajes urbanos y temáticas de impacto visual, bordes de la ciudad, barrios grises, masificación, zonas industriales, etc. pero ninguno tenía la fuerza del de Beirut.

Bueno sí, uno sí; se titulaba "La ciudad interrumpida" y para mi sorpresa, estaba editado en Barcelona 1999 por Aktar. Pero quizás yo no sea objetivo en el juicio porque en realidad encontré reflejado en él una experiencia que acabábamos de vivir. Al volver de Como en tren, paramos en la estación de Puerta Garibaldi para ver un par de obras de Terragni cercanas a la misma, y al salir de la estación nos perdimos. Tratamos de cruzar la estación de un lado a otro y no había forma de encontrar el camino. Nos sacó de allí un guarda jurado después de dar varias vueltas por un siniestro parking y nos quedamos impresionados por la experiencia arquitectónica vivida:¿cómo se puede diseñar algo tan mal?¿cómo se puede hacer una estación de tren moderna que en vez de facilitar las conexiones y coser la trama urbana, las destroce?

Para más INRI, sobre la estación se alzaba un par de rascacielos postmodernos que trataban de llamar la atención de toda la ciudad con sus dos extravagantes sombreros. (¡ay! ¿no os recuerda esto a algo que se está tramando en Logroño?). La estación estaba hecha en 1963 y fue el resultado de un concurso que ganó un equipo de siete arquitectos. Las dos torres son obra de la arquitecta Laura Lazzari en 1989.

El basilisco fotógrafo que descubrí en la Trienalle no puede matar con la mirada, pero es curioso que su trabajo esté muy asociado con la muerte urbana. En Beirut o en Milán.