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martes, diciembre 05, 2006

97. POLÍTICA Y ARQUITECTURA



Hace unos días nuestro periódico provincial publicaba una feliz fotografía en la que se veía al famoso arquitecto Alejandro Zaera Polo rodeado por el Presidente de nuestra comunidad Autónoma (del PP), el alcalde de Logroño (del PP), y la consejera de Ordenación del Territorio y Turismo (del PP), todos sonrientes. Visitaban el edificio que hace un par de años le encargaron construir en los terrenos de la Fombera y que parece haber entrado en la última fase de ejecución. La noticia la daba el periodista encargado de la sección de arquitectura, Pablo Alvarez (v LHDn38), a quien esta vez debo felicitar por el atino (no estrictamente gramatical, pero eso aquí es lo de menos) de un par de párrafos que aparecen publicados en la página web del periódico de Vocento:

Mientras el continente va tomando forma, también lo hace el contenido. Poco a poco se conocen más detalles sobre el programa final de un proyecto que no ha estado hasta ahora demasiado concretado, más allá de las palabras con mayúsculas: allí habrá un Centro Nacional de Formación de Nuevas Tecnologías, un Centro de Transferencia de Tecnología y un Centro de iniciativas Empresariales de Base Tecnológica.
Ayer, en la visita que el presidente Pedro Sanz giró a la obra -acompañado de la mitad de su gobierno, el alcalde de Logroño y los agentes sociales, amén del arquitecto- se llegó algo más allá. Así, se sabe ya que una parte de la Ader, la referida a Innovación, se trasladará al nuevo edificio. Y también que el Vivero de Empresas (instalaciones cedidas temporalmente a compañías tecnológicas nacientes) podrá acoger hasta 15 de ellas. Del resto, la estructura arquitectónica del complejo es lo bastante flexible como para permitir cambios futuros.Sanz insistió ayer en el aspecto emblemático del proyecto, «no sólo por el contenido, sino por el continente». El edificio dará a Logroño y La Rioja, según él, «una imagen de modernidad y competitividad». Todo «con el prestigio de un arquitecto como Alejandro Zaera». El cual, por su parte, se mostraba agradecido. «Nunca habíamos tenido un cliente tan receptivo y tan capaz de entender lo que estábamos planteando», afirmaba el madrileño.


Reléase la última frase un par de veces y celebremos con la vista en el paseíllo ritual (porque la foto de los protagonistas a la que hacía referencia más arriba no la guardé y no está en internet), celebremos, digo, ese feliz y extraordinario grado de entendimiento entre un arquitecto, que TODOS los medios progresistas de nuestra arquitectura celebran constantemente, y los políticos de un partido, que TODOS los medios progresistas de este país tachan de facha para arriba. Añádase a la contradicción el apoyo incondicional de nuestro Colegio al referido arquitecto (con dos bolos en su plaza durante este tiempo), y el recelo (si no inquina) de nuestra institución profesional a los dos altos mandatarios del PP de nuestra comunidad y de su capital, y habremos de concluir que el milagro del entendimiento entre partes tan opuestas y enfrentadas ha sido posible gracias a la mediación de la Arquitectura. O sea, que la Arquitectura obra milagros (y por eso la escribo con mayúsculas).

Puede que el milagro tenga truco y que éste consista en esa ausencia de exigencias funcionales del edificio: “lo importante es su carácter emblemático” repetía el periodista varias veces en el desarrollo de la noticia. Mismo milagro o mismo truco que la relación del Guggenheim con la funcionalidad museística, en cuyo caso habría que concluir que el escollo de entendimiento entre la derecha y la izquierda sólo está en asuntos de funcionalidad. Eliminada ésta, todos de acuerdo.

Pero no parece lógico. Si la arquitectura del poder es sobre todo “emblemática” las diferencias tenían que estar en los significados, o sea, en la estética. Hubo tiempos en los que la arquitectura burguesa, la capitalista o la imperialista tenía una expresión inequívoca, y la arquitectura progresista, socialista e igualitaria, otra. Cierto que hubo excepciones, pero servían para confirmar la regla.

Ahora, sin embargo, nadie sabría distinguir entre una arquitectura de derechas y una arquitectura de izquierdas, un edificio promovido por el PP y otro promovido por el PSOE, por lo que es obvia la pregunta: ¿qué es lo que anda mal, la política o la arquitectura?¿se ha llegado al fin de la política de derechas e izquierdas o al fin de la arquitectura como arte simbólico?

Habrá que depositar nuestras esperanzas en que el nuevo partido Ciutadans de Cataluña nos saque de dudas. ¿Alguien conoce su programa electoral en cuanto a arquitectura se refiere?


viernes, noviembre 10, 2006

80. TURISMO CONGRESUAL



Estaba coleccionando yo las frases que traían los periódicos de lo que dijeron los ponentes y políticos en las recientes jornadas del “Foro Internacional Territorios 21” para admirarme de su sabiduría y digerirlas pacientemente, cuando leí el artículo de Savater en El País sobre el debate del Parlamento de Estrasburgo acerca del apoyo al Gobierno español en su negociación con “eta” y vi que me había pisado la idea. Las grandes frases (frasezones) que dijeron los políticos europeos sobre nuestro país y el terrorismo vasco eran de parecido calibre que las de los sabios arquitectos y urbanistas que pasaron por nuestro Foro (forro), pero para hacerse eco y dar respuesta uno a uno se necesitaba más paciencia que la mía. Savater, que es un santo, hacía bien su trabajo, pero enseguida vi que yo sería incapaz.

Y es que, a diferencia de las manifestaciones de circunstancias de esos parlamentarios de Estrasburgo con siglas pero sin ideologías, uno de los ponentes de estas jornadas, el doctor en arquitectura (y creo que académico) Sr. Don Antonio Lamela, traía bajo el brazo nada menos que un par de teorías novedosas sobre el urbanismo mundial: el geoísmo y el cosmoísmo; anda que… cómo para responder a eso desde estas modestas paginillas. Transcribo tan sólo las definiciones que da el coautor de la Terminal 4 para hacernos una idea de dónde me iba yo a haber metido: “El Geoísmo es el tratado del conocimiento de todas las cosas que van a influir y definir la planificación de todo nuestro globo terráqueo. El Cosmoísmo se refiere más al conocimiento del conjunto de elementos que recibimos del cosmos y sin los cuales no podríamos vivir. Ambos conceptos –concluía el inventor-, los desarrollo en un libro de próxima aparición en el que colaboran 20 catedráticos y profesores”. Ahí es nada.

Desorientado por no dar con la fórmula para abordar tan importante acontecimiento teórico sobre el que todos los periódicos locales (de pago y gratuitos) coincidían al decir que La Rioja estaba siendo esos días “referencia mundial del urbanismo”, me acordé que en la inauguración del Palacio de Congresos donde se impartieron tan interesantes lecciones magistrales, seguidas seguramente de calurosos debates, mesas de trabajo, seminarios, etc., nuestra consejera de Ordenación Territorial y Turismo dijo que con ese brillante edificio La Rioja se incorporaba definitivamente al “turismo congresual”. Y gracias a ese recuerdo las cosas se me empezaron a aclarar: los grandes cerebros que piensan sobre la ordenación del territorio necesitan airearse de vez en cuando y qué mejor forma de hacerlo que la de aceptar las invitaciones a congresos para seguir impartiendo doctrina y hacer un poco de turismo (enoturismo, ecoturismo) a la vez.

En esas estaba cuando llegaron las noticias de las “conclusiones” del foro, y la impagable foto que las ilustraba (La Rioja 4 de noviembre del 2006). Salían en ella nuestra simpática Consejera de Ordenación del Territorio y Turismo, doña Aranzazu Vallejo, y nuestro prestigioso decano del Colegio de Arquitectos de La Rioja, don Domingo García-Pozuelo, dándose la mano y sonriendo felizmente por la cosecha de frasezones obtenida. En todo el texto de las dos páginas que nuestro ilustre periódico local dedicaba al cierre del evento no aparecía por ninguna parte la aportación de nuestro máximo representante profesional al Congreso, pero la foto ya era más que suficiente para mí porque hace unos meses me quedé con muchas las ganas de haberla hecho cuando los dos protagonistas, en la mismísima posición y con parecidas sonrisas presidían la comida anual del Colegio de Arquitectos de La Rioja. Tenía entonces la cámara en el bolsillo pero un elemental pudor y respeto hacia las personas me lo impidió. Y eso que el decano entre bocado al solomillo y sonrisa a su vecina no paraba de hacer fotos al resto de la gente.

Hace tiempo que he perdido el rastro de hacia dónde lleva el destino a nuestro territorio y a la arquitectura, pero si los máximos responsables locales de tales materias sonríen y se felicitan tanto, es que vamos bien. Ahora, además, el Colegio se ha hecho cargo también de las competencias turísticas de la profesión, y según parece el viaje a Berlín para el puente de la Constitución promete ser un exitazo. No es de extrañar que la sintonía con la Consejera del ramo se refuerce.

Para el año que viene tenemos nuevas Jornadas del Patrimonio, nos visitarán los cerebros turísticos y volveremos a ser referencia mundial. Digo yo, o propongo (modestamente, y sin querer importunar) si no se podrían organizar, directamente, unas Jornadas sobre el Turismo Congresual. Sería un acontecimiento redondo. Un verdadero pelotazo. Y además, ¡sostenible!