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jueves, octubre 02, 2008

FIN DEL LHD



Disculpad que haya tardado tanto en decir que este blog se ha acabado. Aunque decirlo era una tautología, claro: ya se veía acabado desde Julio. E incluso se veía venir desde bastante antes en la falta de frescura y periodicidad de muchos de sus últimos post.

Cuando yo mismo me di cuenta de que el blog se estaba acabando pensé en buscar una cifra o un fecha significativa para ponerle punto final. Cerrarlo al llegar a otras cien entregas o por lo menos a unas cincuenta más era una opción, pero la que más ilusión me hacía era hacerlo coincidir con el final de los estudios de Arquitectura de mi hija Teresa. Si el Manual de Crítica de la Arquitectura lo empecé justo en el día en que ella comenzaba la carrera, podía quedar bonito que esta otra obra (el blog) se cerrara con su finalización efectiva. En uno de los últimos post ya comenté que tras un año de experiencia profesional mientras hacía el Proyecto Final, Teresa había decidido aparcar la arquitectura y ponerse a estudiar Medicina. Loable determinación la suya a la que espero hayan contribuido no poco todos mis escritos.

Aunque sigo pensando (con y como Alexander) que “una persona está tan formada por su entorno que su estado de armonía depende enteramente de su armonía con el entorno” (El Modo, pag 96), ya he dejado de pensar que podamos modificar, mejorar, o influir en ese entorno desde nuestra profesión, y que lo más que podemos hacer es adaptarnos personalmente a los entornos que el destino nos vaya deparando. Es decir, que el entorno ha dejado de ser un marco de decisiones racionales y ha pasado a ser un escenario mítico e incontrolable. Y para esa tarea de adaptación, los consuelos de la medicina seguro que son mucho más útiles que las poses soberbias e irracionales de la arquitectura que los profesores arquitectos le han enseñado en la Escuela.

Podría seguir escribiendo para otros que no sean mi hija Teresa porque temas y ganas no me faltan, pero mientras escribía no era consciente de que las obras que hacemos cobran vida propia y que en esa vida de las obras hay también un comienzo y un final. Con el parón de este verano del 2008 y la distancia con que he podido ver lo ya realizado, me he dado cuenta de que el blog (no yo) estaba acabado. Que el formato no daba para más.

Seguiré escribiendo, claro, pero en otros formatos. ¿Volver a los libros? No, ya sabéis que no me gustan nada. ¿Al periodismo? Ni hablar, en esa pocilga no me meto a menos que me vacunen de euros (para tener guardaespaldas o poder huir, claro). La correspondencia con amigos es, una vez más, la más atractiva de las tentaciones aunque como es una vía siempre abierta y conocida quizás piense en otras cosas: blocs de citas, cuadernos de notas, cadenas de pensamientos, núcleos de lecturas, etc. En internet o en papel, según la materia y la intención. La cuestión fundamental en la elección del medio consiste en evitar que internet haga demasiado pública la vida privada de uno según el vicio tan extendido en esta época de vaciar nuestras propias vidas interiores para convertirlas en espectáculo (y encima gratuito).

CASCOTES y LHD se quedan aquí abiertos a la lectura hasta que blogger lo permita (por supuesto yo tengo copia digital e impresa por si google desapareciera). Cascotes se queda con sus 100 entradas y el índice en la última; y El LHD, con las 295 entradas cuyos índices están en la columna de al lado: los 100 primeros, los 50 siguientes, y los 145 del “Nuevo LHD” que acabo de actualizar hoy mismo hasta la última entrada.

Sobre los otros dos hijos del LHD (ANGUCIANA Y MONTES) creo que tendrán dinámicas distintas. Anguciana es probable que avance en campañas temporales, mientras que Montes avanzará tan esporádicamente como las propias excursiones o los recuerdos.

Quien quiera comentar lo aquí escrito y dejado, puede hacerlo en los mismos post (que se reenvían a mi correo) o, como yo prefiero, por aquello de evitar en lo posible el horrible y fantasmal anonimato, dirigiéndose directamente al correo del autor: juandiezdelcorral@gmail.com.

(Como ilustración del otro acabamiento del que aquí tanto he hablado, el de la arquitectura, pongo a modo de despedida las fotos de un par de edificios (uno ya acabado y el otro aún en obras) que acabo de descubrir en Vera (Almería). Según me dijo una señora del pueblo son obra de un arquitecto que estudió en Barcelona).

Hasta siempre.







jueves, mayo 03, 2007

KITSCH


Coleccionar lo hortera, lo cursi, el mal gusto, lo pretencioso o todo aquello que entendamos por kitsch (pongo el enlace a wikipedia en la palabra por si alguien quiere saber más, /o por si quiere descubrir que a las últimas obras de Wright en California las catalogaron con ese título), coleccionar lo kitsch, digo, es una golosa tentación para cualquier investigador de arquitectura. Buena parte de lo “feo en Valencia” que recogía Adolf Beltrán en su libro (v nLHD003) podría ser también catalogado como kitsch, pero el problema de los sambenitos kitsch es que pueden pasarse de moda y que lo que en un momento dado nos pudiera parecer ridículo, pasados unos años no lo sea tanto. Es el caso, por ejemplo, de algunos de los edificios y objetos urbanos madrileños comentados por el arquitecto Javier Navarro en el libro colectivo “El Kitsch Español” ed Temas de Hoy, Madrid 1988.

En mi opinión, para que una obra de arquitectura alcance un rango sólido y duradero como kitsch debe ir acompañada de un texto claramente kitsch. La lectura o interpretación de un edificio pudiera ofrecer perspectivas nuevas con el tiempo (en relación con el entorno, o en relación con cosas peores que vinieron luego), pero si el edificio está perfectamente reseñado por un texto kitsch que nadie ha puesto en crisis, la etiqueta queda mucho mejor fijada.

Hay casos, incluso, en que son los propios textos los que pueden animarnos a catalogar como kitsch algunos edificios sobre los que tuviéramos inicialmente algunas dudas. Por ejemplo, los comentarios escritos sobre el Museo Dinastía de Vivanco, edificio que a simple vista lo hubiéramos etiquetado de postmoderno, nos pueden llevar en la otra dirección.

Pero puestos a hacer historia, mejor dejar lo contemporáneo y coger un poco de perspectiva, así que propongo empezarla por un edificio y un texto que no ofrecen duda alguna: el castillo de Fuenmayor sito junto a la carretera N-232 camino de Cenicero.

El 15 de diciembre de 1983 el periódico La Rioja publicaba en su página 33, sin firma, el artículo que sigue a continuación. Lo reproduzco lo más fielmente posible, corrigiendo alguna errata y acentuación evidentes, y con la misma foto que lo ilustraba:




Castillo de Valdeosera

La villa de Fuenmayor fue fundada por tres capitanes que bajaron a ocupar terreno de su situación de la resulta de la batalla de Clavijo y que uno de ellos era Ruiz Bazán, familia que subsiste todavía.Fuenmayor, villa de ricas tierras, afamado suelo de espléndidos viñedos, sigue manteniendo esa tradición de señorío.
Y asentado en un paraje incomparable se encuentra un castillo que todo el que haya pasado por la Nacional 232 se habrá detenido a contemplar. Castillo que se alza majestuoso, firme y desafiante al horizonte: Castillo de Valdeosera.
Su historia rompe cuando don Gerardo Sáenz de Cabezón comenzó a viajar por Francia, Italia y España para conocer de cerca todos los castillos posibles y estudiarlos en profundidad. Con una serie de datos que estimó necesarios, regresó a su querido Fuenmayor dispuesto a comenzar la obra: a levantar este Castillo de Valdeosera. El proyecto se finalizó en el año 1971, y la obra, que duró seis, quedaba definitivamente rematada en 1977.
El Castillo de Valdeosera, en tierras de Fuenmayor, de estructura bellísima, consta de una cueva o parte subterránea, donde, en barricas de roble, duermen cosechas que en su día, tras una crianza idónea, serán embotelladas y puestas al mercado para deleite de los más exigentes paladares. El primer piso, con ocho metros de altura, hizo don Gerardo Sáenz de Cabezón fuera destinado a planta embotelladora. Aquí, artesanalmente, se van embotellando esos caldos que han dormido en la quietud de la cueva los años suficientes hasta llegar a convertirse en los más finos vinos de Rioja. La torre del homenaje, de dos plantas, está distribuida de la siguiente forma: la primera, para salón de actos, convenciones sociales, etc., y la segunda, a vivienda. Trece almenas conjugan perfectísimamente con la belleza arquitectónica del Castillo de Valdeosera hacia donde se accede por una de ellas. Diecisiete metros de altura separa la parte más alta del castillo de la alfombra de viñedos que se extiende a sus cuatro costados, ofreciendo un conjunto plástico que parece sacado de la época medieval.
Al mirarlo, nos imaginamos encopetados y altivos caballeros degustando en vasos de plata el néctar del dios Baco. Pero la realidad es que esto que parece un sueño es una realidad que, gracias a la larga investigación de don Gerardo Sáenz de Cabezón, tenemos los riojanos en nuestra tierra.
Este hombre, que vio la luz primera de sus días en Fuenmayor, eligió estos pagos para que su obra quede aquí por los siglos de los siglos, Y en su interior, el mejor inquilino que sus muros pueden custodiar: el Vino Castillo de Valdeosera.Don Gerardo Saénz de Cabezón, además de poseer un alto sentido del arte en su más depurado estilo, es un auténtico especialista en el mundo del vino, ya que ocupa la vicepresidencia nacional de la Asociación de Enólogos Españoles y es miembro de la Asociación Internacional. Con esta experiencia sobra decir que los riojas que duermen en el subterráneo del Castillo de Valdeosera encierran la auténtica sangre de la tierra riojana. La misma que corre por las venas de Enrique, Charo y Gerardo, hijos del señor Sáenz de Cabezón, quienes de forma familiar y artesanalmente, colaboran con su padre, esperando el gran momento de “poner de largo” a una de las cosechas que impacientemente espera su embotellado: Cosecha del 69 para el próximo 1984.

Va ser difícil descubrir para la historia al autor del artículo, pero gracias a la amabilidad de los funcionarios del Ayuntamiento de Fuenmayor he podido saber que el autor del proyecto es el conocido ingeniero riojano don Alfredo Madrigal. Ya siento no haber podido atribuírselo a un “compañero arquitecto”.

jueves, marzo 08, 2007

145. SOSTENIBILIDAD








Tras un amplio debate y una reñida votación, el Consejo de Administración del LHD ha tomado en firme el acuerdo de apostar decididamente por la SOSTENIBILIDAD.

Cuando todo parecía indicar que en esta casa íbamos a seguir la misma línea de progreso y enriquecimiento de siempre, un Consejero Delegado puso sobre la mesa la noticia de los recortes de gasto energético que Al Gore piensa hacer en su mansión cambiando las bombillas incandescentes por las de bajo consumo, y acto seguido, el vicepresidente de nuestro Consejo remachó la jugada repartiendo fotocopias de la nueva política de Honda en la Formula 1 que decía así:
HONDA APUESTA POR LA ECOLOGÍA. La escudería japonesa de Formula Uno utilizará sus coches para alertar sobre los riesgos medioambientales (El País, martes 27 de febrero del 2007, pag 58).

Todos los allí presentes nos miramos con asombro y nos lanzamos a leer la noticia de marras: “La idea fue de Simon Fuller, el hombre que convirtió al futbolista David Beckham en un icono comercial y que se unió a Honda hace un año. “Nuestra pretensión es llamar la atención sobre los problemas medioambientales que acechan al Universo”, comentó Tadeo Fukui, el presidente de la compañía Honda. Y Nick Fry, el director técnico agregó: “El cambio climático es ciertamente el peligro más grande que amenaza a la humanidad. Y creemos que la F-1 es un excelente reclamo para concienciar a las personas y una plataforma de investigación que no podemos desperdiciar”.

Rápidamente tomó la palabra el Presidente del LHD, Sr Doce de la Granja para decir que el peligro más grande de la humanidad no es el cambio climático sino la imbecilidad humana, pero no pasó de ahí porque entre sonrisitas primero, y chanzas después, fue corriendo el chismorreo de que el coche del nuestro presidente es precisamente un HONDA.

Tomado el acuerdo definitivo en pro de la SOSTENIBILIDAD se repartieron las tarjetas que pueden verse arriba para ver cuál de ellas le podría cuadrar mejor a nuestra campaña comercial de lanzamiento de la nueva etapa. Al cierre de esta edición aún hay disparidad de criterios, pero todos apuntan hacia el último de todos ellos (el que no tiene nada por detrás) porque nadie fue capaz de averiguar cómo diablos se sostiene esa sostenibilidad. Su fabricante decía así: “Te presentamos la revolución en sujetadores. Por fin, una solución realmente eficaz para evitar que se vean los incómodos elásticos y tener una sujeción fiable y duradera. Con Stick Bra, una pareja de sujetadores en tonos negro y beige que se fijan a tu pecho mediante unos cómodos adhesivos. Te verás maravillosa”.

Y es que si nos vamos a ver maravillosas ¿qué más nos da cómo se sostiene?


jueves, febrero 15, 2007

129. TOYO ITO EN LOGROÑO








"El proyecto propone una distribución intencionadamente diversa a la geometría habitual utilizada en desarrollos similares de la ciudad de Logroño. La especial situación de Pradoviejo, localizado en el extremo occidental del territorio delimitado por el PGOU, invita a imaginar una solución singular, capaz de concluir un territorio consolidado y a su vez configurarse como una apertura a las zonas agrarias, tan características del paisaje de Logroño y su entorno próximo.
De alguna manera puede entenderse como un ESPACIO URBANO DE TRANSITO, de transición entre la interioridad de la ciudad y su exterioridad compuesta por la naturaleza antropizada.
Se ha procurado SER SENSIBLE A LAS ESTRUCTURAS DEL PAISAJE EXISTENTE atendiendo con especial interés a la orientación, a las preexistencias y a la memoria del sitio –Río Bajero-, a la posibilidad de vistas como prolongación de los horizontes de la parcela, pero también a su proximidad con el tejido consolidado, a su lateralidad con la vía rodada de alta velocidad, a su vecindad con los edificios de carácter administrativo y comercial que le rodean, casi todos con una considerable presencia volumétrica y dispar valor arquitectónico: En definitiva se ha intentado atender a casi todas las estructuras ambientales que definiesen o pudieran influir en la configuración del nuevo lugar, de la nueva propuesta.
Por tanto la condición de garantizar una INTEGRACION ARQUITECTONICA y conseguir una DEFINICION DE UN PAISAJE ALTERNATIVO, CONTEMPORANEO, MODERNO, SINGULAR E INTENCIONADAMENTE ARRIESGADO, nos ha sugerido pensar en un sistema orgánico como estrategia adecuada para la ordenación de los volúmenes edificados que ocupan en solar.
Se ha utilizado una pauta “metafórica” basada en el comportamiento de los cromosomas en el fluido del núcleo celular y su capacidad para establecer, para agruparse en cadenas de ADN. De la misma manera, nuestros volúmenes confían en su capacidad para establecer vínculos entre ellos mismos, formando un espacio fluido y flexible. El espacio resultante se espera que funcione con la máxima eficacia, en tanto conseguir establecer relaciones de habitabilidad para las personas que disfrute de la propuesta. Y en último caso consigan aportar las necesarias condiciones de IDENTIDAD, -como ocurre con las cadenas de ADN aludida- que requiere cualquier estructura de VIVIENDA DIGNA.
Se ha confiado en bloques lineales de acusada longitud y con leves inflexiones en su geometría curva. Están dispuestos de la manera más óptima que garantice la mejor orientación de las viviendas, el acceso de éstas a las mejores vistas y sobre todo la apertura de amplios espacios interiores en la urbanización interior, que enlacen de forma natura con el entorno inmediato."


Esta es la memoria del arquitecto Toyo Ito que acompaña a la propuesta ganadora del concurso de las seiscientas viviendas de Pradoviejo promovidas por el Ayuntamiento de Logroño, y que puede verse junto con el resto de proyectos durante el mes de febrero en las oficinas municipales de vivienda. Me he tomado la molestia de reproducirla porque creo que se trata de un documento muy interesante para avalar mi tesis de la pérdida de cordura de la arquitectura contemporánea y de la desorientación más absoluta de nuestra cultura urbana.

Además de las muchas incorreciones sintácticas, la falta de lógica o causalidad entre el planteamiento y la solución es síntoma de un elevado nivel de ausencia de raciocinio. Igual que acaba en cromosomas podía haberlo hecho en espermatozoides (y hubiera sido más divertido). Pero es que hasta el planteamiento hace aguas porque hay que ser muy tonto para no darse cuenta de que el límite o borde de la ciudad que presuntamente justifica la propuesta, es un dato meramente circunstancial: dentro de diez años, el límite estará más allá.

Y no quiero ya entrar en los sintagmas y expresiones que salpican todo el texto. Parecen sacadas de un discurso de nuestro presidente de gobierno. Son de un oquedad que espanta. Pero tal y como se va viendo, desenmascarar ese tipo de discurso es tarea mucho más fatigosa que lo que estoy dispuesto a hacer “de gratis”.

Así que cierro esta nota con dos pequeñas observaciones mucho más elementales que por si solas desbaratan el proyecto. Unos bloques de viviendas con el fondo edificable de una habitación no es que sean “arriesgados” sino que son “papel de fumar”. Y dos: a poco que se fije uno en la posición de los “cromosomas” se dará cuenta de que eso de “la mejor orientación” es un cuento chino (... o japonés). Eso sí, por lo menos sirve para demostrar que en esta ciudad se ha perdido el Norte.