sábado, diciembre 30, 2006

LOS CIEN LHDs del 2006

INDICE

Escritos en el orden que abajo figuran entre el 4 de mayo y el 12 de diciembre, se encuentran repartidos de un modo un tanto desordenado en las cuatro carpetas mensuales en las que los ha ido colocando automaticamente el amable y gratuito "servidor" de esta página en función del día en que se enviaban. Así, el 27 de septiembre inicié la colocación en el blog a partir del número 50. En los fines de semana de noviembre empecé a colgar los LHD viejos a partir del número 1. En el puente de la Inmaculada Constitución coloqué del LHDn8 al LHDn26, y a partir del día 13, del LHDn27 al LHDn49.
En todo caso pueden leerse en cualquier orden pues sólo aquellos que estuvieran muy ligados a una fecha se verán resentidos de su descolocación.
Sin embargo, gracias al estupendo invento de los hipervínculos, con solo pinchar en el título que se desee del índice, se puede acceder inmediatamente a su contenido. Y el vínculo para acceder al índice siempre estará en la columna lateral del blog junto a otros blogs recomendados por el autor.

1: FALSA, INUTIL Y FALSA OTRA VEZ. Sobre la revista “de arquitectura” Proyectar La Rioja.
2: CANES EN DIENTE DE SIERRA. Una curiosidad arquitectónico-decorativa en Logroño.
3: DEMOCRACIA Y ARQUITECTURA. Sobre las elecciones COAR 2006.
4: LHD. Acerca del nacimiento y el nombre de este invento.
5: NUESTROS MODERNOS. La construcción del tramo más significativo del Logroño de postguerra.
6: CONCEPTO, CONCEPTO. Siza Viera se atrinchera en la guerra del Paseo del Prado.
7: PREMIADOS. Descubrimiento de los premios de arquitectura de Logroño en los años cuarenta.
8: TELEFONO. Asuntos feos del COAR.
9: EL MINISTERIO DE CULTURA ENCARGA A MONEO I MONÍS EL PROYECTO DEFINITIVO DEL MUSEO DE LOGROÑO. Coña marinera sobre la ampliación del Banco de España en Madrid.
10: SATISFACCION UNÁNIME ENTRE LAS FUERZAS POLITICAS Y SOCIALES SOBRE EL NUEVO PROYECTO DEL MUSEO. Más coña, ahora sobre el periodismo local en relación con la arquitectura.

11: SERT EN BOSTON. No precisa mayor explicación.
12: ELHALL Y EL SOTERRAMIENTO. De cómo cuenta ahora el periódico que fundé el concurso del soterramiento.
13: HNOS MOROY 1. Un pequeño comentario de tan singular y olvidado edificio.
14: ALAMOS. Sobre la desaparición o malversación de cuatro obras de este singular arquitecto logroñés.
15: SUEÑO DE TRIUNFAR. Impresiones acerca de Blanca Lleó después de un bolo suyo en mi Escuela.
16: PECIOS. Casas populares de otros tiempos en el opulento Logroño de hoy.
17: LA LENGUA ABSUELTA. Una reflexión sobre la convivencia y la comunicación.
18: DE BERLIN A CURITIBA. Sobre el transporte público como vertebración de la ciudad.
19: SALUDOS. Un acto sencillo con un gran significado urbano.
20: DISIMULO. El origen del estilo consensuado con el que se destruye sin alegría alguna el casco antiguo de la ciudad.

21: LANZAGORTA. Breve semblanza de un arquitecto de Guadalajara, Jalisco.
22: LIBRO. Los máximos representantes de nuestra arquitectura a nivel local y nacional acuden a la presentación en Madrid de un libro de pornoarquivinoensatén.
23: A LA TERCERA. Ultima y definitiva visita al Galleratese en Milán de Aldo Rossi.
24: APOYO POPULAR. La heroica labor de Piedra de Rayo, revista de Cultura Popular de La Rioja, fundada y dirigida por Carlos Muntión.
25: EL MEJOR Y DE LARGO. Sobre las cinco propuestas al concurso del soterramiento y los argumentos en contra del fallo del jurado.
26: CAMELO. Acerca de esa otra técnica “consensuada” de rehabilitación/restauración que se inicia con la numeración y desmontaje de piedras.
27: MILAN. Apuntes sobre la curiosa atracción ejercida por esta ciudad (del 13 dic en adelante).
28: TRES CARRILES. Una mínima reflexión sobre el diseño del viario.
29: NO ESTILO VASCO. Coña sobre la exposición en el COAR de los premios vascos de arquitectura.
30: SIMBIOSIS. El concurso de la sede del Colegio de Aparejadores en la casa de la funeraria.

31: EN LA INOPIA. Sobre el concurso de EUROPAN en Logroño y el fallo del Jurado.
32: COMER JUNTO AL RIO. Una primera mirada a los olvidados ríos a partir de una fotografía de Cartier-Bresson.
33: UNICA ACTITUD. Profundizando en los orígenes del estilo disimulo ante la amenaza de desaparición de una casa de Fermín Alamo en Rúa Vieja 17.
34: SAO PAULO. Notas sobre una ciudad que no íbamos a visitar en el programado viaje de arquitectura 2006 a Brasil.
35: BASILISCO. Fotógrafo de arquitectura milanés.
36 37: CUATRO CANTONES. Tres fotos del mismo lugar en tres épocas distintas.
38: PABLO ALVAREZ. Desventuras de la página de arquitectura de La Rioja en colaboración con el COAR.
39: UN ASUNTO DE ARQUITECTURA. Comentario sobre las barricas y su apilado.
40: COLUMNAS O CARTAS. Pequeño alto en el camino para repensar sobre el LHD.

41: KREUZBERG. Breves impresiones de mi estancia veraniega en ese barrio berlinés.
42: LA ROJA. De cómo la arquitectura era posible en el casco antiguo de Logroño hace ochenta años.
43: DE FAMA O CONTRATACION. Más sobre el ridículo de los concursos de arquitectura.
44: CAGALERA. Del color de algunas rehabilitaciones de edificios en Logroño.
45: ROBERTO BURLE MARX. Nota sobre este arquitecto especializado en urbanización y jardinería.
46: BRETON 23. Ante la desaparición de otra casa de miradores en Logroño.
47: LAS CASAS DE HIJON. Pequeña semblanza de uno de los primeros arquitectos de Logroño.
48: LECCION INAUGURAL. Iñigo Jaúregui nos enseña nuestros pueblos abandonados para que aprendamos arquitectura.
49: AACHEN. Sobre mi truco para viajar por Europa y entender ciudades como Aquisgrán.
50: MUSICA Y ARQUITECTURA/1. El festival de Música Antigua en Logroño y el problema de las salas. (El LHD se convierte en blog).

51: RELECTURA. Publicación de un viejo artículo mío “Habitación” para evitar la confusión que pudiera inducir el uso de la misma ilustración en elhall95.
52: TICSTURAS. Invención de un feliz palabro aplicable a ciertas obras actuales con pretensiones de estar a la moda.
53: VIAJES COLECTIVOS DE ARQUITECTURA. Reflexión sobre doce años de viajes organizados para el COAR (en oct 06).
54: ROBERTO SEGRE. Una especie de “cronista oficial” de la arquitectura iberoamericana.
55: PRITZKER A ROCHA. Más sobre la “cultura arquitectónica” de Brasil.
56: LAS RUINAS MAS BELLAS. Acerca de un libro sobre la arquitectura de tapial marroquí escrito por un profesor valenciano.
57: CAFÉ BRETON. En la noche de la muerte de un querido café de Logroño.
58: PENELA. Reseña del bolo de este arquitecto gallego en el COAR.
59: JORNADAS DE PATRIMONIO. Relatos de viajes de verano.
60: DON´T COME KNOCKING. Wenders vuelve a emocionar filmando arquitectura, esta vez en la norteamérica profunda.

61: METAFISICA Y ARQUITECTURA. Sobre un libro así titulado que vi en Milán.
62: GUIAS CRUZIALES. Nota sobre una Guía de Arquitectura a punto de publicarse en Logroño a semejanza de las ya hechas para las provincias vecinas.
63: SAN AGUSTIN 1. Un edificio con mucha historia y una anécdota personal relacionada con el LHDn19, Saludos.
64: A LONG AND WIDING ROAD. Segundo LHD sobre diseño de viarios a propósito de los accesos a IKEA.
65: LA CIUDAD EN OBRAS. Reedición de un viejo artículo para El Péndulo de Roberto Iglesias.
66: LAS ESCUELAS DE JUANITA MADROÑERO. Pequeña investigación de un edificio desaparecido hace ya unos veinte años.
67: PEÑAS ARRIBA. Paisajes santanderinos que me recordaron infantiles lecturas de Pereda.
68: FERNANDO AMAT. Bolo en Logroño y mi servicio de anfitrión.
69: GIMNASIO DEL PENSAMIENTO. Nueva reflexión sobre el LHD y el blog.
70: LA PUERTA DE LA COLUMNA. Y las columnas de las puertas.

71: WILLIAM CURTIS. Desenmascaramiento de un vendedor de libros que ahora reniega de las figuras del estrellato y echa incienso a las estrellitas nacionales.
72: PERIODISMO, PELIGRO, PUBLICIDAD. Con p de pecado.
73: EL EXTRAÑO CASO DE LOS ALMACENES MUNICIPALES. Un asunto turbio en torno al origen del edificio anexo a la Escuelas de Juanita Madroñero.
74: LETRAS. Mi aprendizaje de diseño gráfico y una conferencia de Laura Messeguer. (en nov 06).
75: POLIDEPORTIVO MUNICIPAL DE NAJERA. Breve historia de un edificio mío ya desaparecido.
76: LA CASA DE NIEMEYER. Impresiones positivas de una visita.
77: RUA VIEJA 21. Investigación sobre esa casa desaparecida y mis dudas sobre la labor de González Menorca al frente de la Oficina de Rehabilitación del Casco Antiguo.
78: CENTRODEINTERPRETACIONITIS. Unas fotos de Francia para un divertido artículo de Iñigo Jaúregui.
79: LOS ZAPATOS DE LA CIUDAD. Reflexiones sobre los pavimentos de Logroño. Addenda.
80: TURISMO CONGRESUAL. Nota al último sarao arquitectónico político celebrado en nuestra ciudad.

81: CARTON PLUMA. Reseña del edificio de Chipperfield para la American´s Cup en Valencia.
82: IGNACIO ZURUMEA. Nota a un libro de fantasías biográficas sobre arquitectos del profesor valenciano Juan Calduch.
83: EN OBSERVACION. Reseña del libro “La Arquitectura, otro arte enfermo” de Albert Casals Balagué.
84: OTROS MUROS. Un repaso por los muros del siglo XX y del XXI.
85: TOYITOS. Me uní a la apuesta de un columnista logroñés por Toyo en el concurso de las seiscientas viviendas, y ¡gané!, o mejor dicho, ganamos.
86: EBRO EBRO. Segunda nota sobre el lamentable estado de nuestro río.
87: LA CIUDAD SIN OBRAS. Reedición de la continuación de La Ciudad en Obras para la revista El Péndulo.
88: CUANDO LAS CASAS CRECIAN. Recuerdo de una práctica ya abandonada.
89: PINTURA ABSTRACTA. De su interés como gimnasia compositiva y decoración.
90: TAL PARA CUAL. Anatxu Zabalbeascoa entrevista a Josep Llinás.

91: BRASIL. Semblanza de un país tan rico como descompuesto.
92: CALLE SAN JUAN. La ciudad que nos rescata de la “red”.
93: ENTRE MEDIANERAS. Problema y grandeza de las medianeras. Addenda.
94: BEYOND THE SEA (MUSICA Y ARQUITECTURA/2. Sólo en el cine podemos disfrutar de la armonía entre la música y las arquitecturas.
95: UN RATO CON MIES. Sobre un librito de GG con tres conversaciones con Mies.
96: MANSARDAS. Un sombrero francés para las casas que querían crecer en el Logroño de primera mitad de siglo. (en dic 06).
97: ARQUITECTURA Y POLITICA. La vanguardia arquitectónica y las así llamadas "derechas". 98: JOAN MARGARIT. Semblanza de un querido profesor de estructuras.
99: TU QUOQUE FILLI MI. Exposición de un conflicto profesional con un viejo amigo en el tramo final de mi trabajo en la Guía de Arquitectura.
100: Y CIEN. Fin de una etapa.

OTROS POST COLGADOS EN 2006:

GRACIAS POR FUMAR (30 sep 06). Comentario a la película del mismo título.
JABLES/NITECUEN (7 oct 06). Lecciones del blog de Félix de Azúa.
CAMBIO DE RUMBO (25 nov 06). Dudas e indecisiones sobre el blog.
DISTINCIÓN URBANA (26 nov 06). Aprecio de las ciudades a las carreras populares.
JEAN NOUVEL EN VALENCIA(14 dic 06). Reportaje de una colaboradora del blog
EL ABORDAJE DE LA CASA (15 dic 06). Atraco en la casa barco de Rincón de Soto. Addenda
ARQUITECTURA Y EDUCACIÓN (18 dic 06). Una mínima nota sobre los edificios destinados a educación.

lunes, diciembre 18, 2006

ARQUITECTURA Y EDUCACION





Suelo decir que en nuestra Escuela de Artes y Oficios es muy fácil enseñar porque el edificio ayuda mucho. Sin embargo, educar en los edificios que se han construido en Logroño durante los últimos treinta años tiene que ser mucho más duro. Durísimo. Tienen que trabajar, como suele decirse, contra los elementos.

No tengo tiempo ahora para extenderme pero me parece increíble que apenas nadie haya reparado en la relación directa (si no evidente) entre la lamentable arquitectura escolar de las tres últimas décadas y la aguda crisis en la educación de la que tanto se habla.

Sólo un apunte: mientras las antiguas escuelas e institutos surgían en la ciudad como piezas claves y significativas de su trama urbana, casi todas las escuelas e institutos recientes (por no hablar de los edificios universitarios) ocupan parcelas residuales y destartaladas o se han construido sin fachadas a la calle.

Habrá una información detallada de todos los recientes edificios escolares de Logroño en el capítulo 10 de su Guía de Arquitectura. Puestos juntos uno tras otro, ofrecen un panorama tan desolador, que su montaje, en el que he trabajado este fin de semana, me ha dejado abatido. Por eso saco esta nota, para pedir ánimos. Pero no tanto para mí (pues el edificio en el que estoy me consuela), sino más bien para los profesores y alumnos que esta misma mañana han tenido que volver a esos horribles colegios del demonio.


viernes, diciembre 15, 2006

CASA BARCO



Esta es otra foto del "chalet" de Rincón de Soto (La Rioja) en la que se aprecian mejor las aguas por las que navega. Me la trajo una alumna hace un par de años y he conseguido acordarme de la carpeta en que la había metido. Es bonita ¿eh?

VIGUETAS ULTRAMAR



El crimen no es un asunto para hacer bromas. Lo escribí así en el LHDn91 a propósito de Brasil y me cabrearé siempre que se tome a chirigota cualquier manifestación de la violencia y de la maldad. Pero otra cosa es el escenario del crimen.

El periódico local de ayer daba la noticia de un asalto de nada menos que seis bandidos a un "chalet" de Rincón de Soto que es todo un icono de la arquitectura kitsch en la Rioja. Fue construido como edificio insignia de la fábrica Viguetas Ultramar y según tengo entendido, su arquitecto fue Antonio Fernández Ruiz-Navarro. Edificado en los duros años del franquismo no deja de tener su gracia como recuperación literal de aquella arquitectura moderna que predicaba Le Corbusier en sus textos más enardecidos.

A pesar de que el periódico publicaba a toda página una foto del edificio, los periodistas no hacían mención alguna a su singularidad. Habrá que esperar por tanto a ver si el magistrado que lleve el caso juzga a los asaltantes como vulgares ladrones con allanamiento de morada, o le da un tinte más arquitectónico (y romántico) al caso y les trata como “piratas”.

jueves, diciembre 14, 2006

ART NOUVEL




Una joven estudiante de arquitectura en Valencia, lectora del LHD, me remite una crónica apresurada de la conferencia que Jean Nouvel dió el lunes pasado en su Escuela. Eso es lo que Chomsky llamaba “tener buenos corresponsales”.

"Llevaban anunciándolo a bombo y platillo en mi facultad desde la semana pasada. ¡Viene Nouvel, viene Nouvel! Pues bien, bien, que venga, que venga... Los profesores de proyectos ya juzgaron como de sentido común que faltásemos ese día a su clase, porque... "aunque ahora mismo esté del lado de la publicidad y el marketing... no deja de ser Jean Nouvel... y entendemos que prefiráis ir a su conferencia en lugar de venir a ver nuestros caretos, como cualquier otro día". Si hay que ir, se irá. Lo mejor de todo fue la actitud con la que me presenté en su conferencia, sin, absolutamente, en un principio, idea alguna preconcebida de la misma o de él. Mira que conozco ya obras suyas como para poder empezar a tener una visión más crítica de su obra, pero no me puse a recordar aquellas sino cuando ya todo había pasado.

La conferencia se preveía para las 12 del mediodía de este pasado lunes. Con tanta expectación creada, y la fama, ya inseparable, de este arquitecto, me propuse aparecer por la sala en la que se impartiría la conferencia, al menos, con una hora de antelación, para poder conseguir un sitio, cuanto menos, decente. Llegué y no había un alma. El acto tendría lugar por la tarde, a las 6, me dijeron los guardas que custodiaban el salón de actos. Bien comenzamos...

No es que yo sea una maniática de las cosas en su sitio, que también lo puedo ser, pero el que me empiecen a cambiar los horarios me suele oler a chamusquina desde el principio, cuando no es por un deseo ajeno de favorecer a otros o a mí misma, lo que sería de lógica entender. ¿Se habrá quedado dormido?¿las musas no le han puesto in the mood para dar la conferencia esta mañana? Con las estrellas mediáticas suelen ocurrir cosas así. Como sufrida estudiante, volví, a la sala convenida, la tarde en cuestión. Los vigilantes se habían equivocado en media hora al darme la hora prevista para el gran acontecimiento, así que espere hora y media. En ese tiempo me pude enterar de que, hora y media antes de la conferencia, esa misma mañana, la sala ya estaba al completo, y de que los habían desalojado a todos, lógicamente, enfurruñados, por el cambio de hora. Eso debió de bajar los humos a unos cuantos, y debió quitarles las ganas de regresar por la tarde. Gracias a ello, tuve sitio.

Para empezar, blablabla del presentador, blablabla del director de la facultad, exaltando al arquitecto en exceso (le faltó besarle los pies), blablabla del representante del IVE (Instituto Valenciano de la Edificación), intentando explicar lo que era el IVE, sin éxito (cinco minutos en los que mi mente desconectó por completo, sin entender ni una sola palabra de lo que me estaban diciendo), dado que era el mismo IVE el que organizaba las jornadas, en razón de su vigésimo aniversario. Menos mal que no se alargaron demasiado, porque el asunto ya lo empezaba a ver negro.

Y de negro iba, porque Jean Nouvel vestía así para la ocasión, y, por lo que he podido ver de él en la red, es un modelito del que adolece. De primeras, la justificación del retraso (menos mal). Problemas en la circunvalación parisina, había perdido el avión. Eso de la falta de previsión respecto al tráfico ya no me supo tan bien. Comenzó la conferencia leyendo durante diez minutos partes de una reciente publicación suya, el "Manifiesto de Louisiana". A lo mejor, la lectura en voz alta, tiene su sentido en algún lugar y en un determinado momento, pero no era en aquel. De primeras, para conocer un texto, prefiero leerlo yo, en mi tiempo libre. De segundas, la traducción simultánea (con auriculares individuales para todos los asistentes), llevada a cabo por una señorita de agudo timbre, además de realizarse a extrema velocidad (supongo que porque el ritmo de la lectura de Nouvel no permitía otra cosa) no tenía modulación alguna. ¿Qué belleza o poética tiene entonces el escuchar esos fragmentos, sumándole que parecían carecer de hilo o sentido narrativo alguno? Sigamos esperando, ya vendrá algo interesante...

El resto de la conferencia lo dedicó a dar a conocer sus últimos proyectos. Y, puedo decir, ¡eso, sí que fue interesante! No habría podido imaginar que el nivel de locura, de las altas esferas arquitectónicas, anduviera ya por semejantes derroteros. ¿Proyectos? El primero, el más sensato. Era el realizado para el concurso sobre la zona del puerto de Valencia, para la 32nd America's Cup. A continuación, comenzamos a desvariar. Torre prismática junto a La Defence, París. Sencilla por abajo, barbaridad por arriba. Se culminaba con un trozo, de la misma torre, que giraba sobre un gigantesco cilindro de comunicaciones, a razón de una vuelta por hora. Sobre los lados más grandes de esa parte del prisma, dos pantallas de 70 x 70 metros, proyectando imágenes artísticas sobre París y su vida cultural. Altura, la de la torre Eiffel. Teníamos ante nuestros ojos el nuevo emblema de la ciudad de París. Una pantalla gigante, al estilo de las de Broadway o Japón (pero reducidas todas las de aquellos lugares a una sola, para resultar única), sobrevolando el skyline parisino. En tercer lugar, un bloque, o una serie de torres (es el nuevo invento de Nouvel) de cien metros de altura, a las orillas del río Neva. La ciudad de San Petersburgo no sobrepasa de media los 25 metros, por las imágenes que mostró, así que, el impacto sobre la ciudad, no puede ser más agresivo. Los de Gazprom, la empresa energética que había hecho el encargo, pedían una torre de trescientos... así que... perdió el concurso. Seguidamente, el teatro Guthrie, en Minneápolis, con un voladizo de 58 metros para volar sobre la carretera que da al río Mississippi. El voladizo terminaba en un escuálido mirador que disponía de un anfiteatro de tres escalones, que permitía, según Nouvel, que, de vez en cuando, se hicieran performances allí (¡pues como sea esa la excusa para hacer el voladizo... porque allí no cabían ocho personas sin molestarse!). La foto de éste, que traigo aquí, bromeaba sobre la posible reconversión del teatro en IKEA, por el color de su revestimiento, pero era en la que mejor se podían apreciar las dimensiones del voladizo. Por último, Nouvel mostró el Musée du Quai Branly, situado también en París, muy cerca de la torre Eiffel. Discreto, comparado con los anteriores, pero sin dejar de agrupar elementos tontos, tics innecesarios, además de la insensatez que supone un proyecto para reunir cuatro mil objetos de civilizaciones antiguas en un mismo edificio (Oceanía, África, América... todo mezclaíllo en un único inmueble, ¡que en la variedad está el gusto!) aunque, esa, sería idea de un importante artículo sobre el sentido de los museos, que no cabe ahora. De cada uno de estos proyectos, podría decir más, pero no sé si merece la pena y si ya así se ve la idea de conjunto.

A la exposición rápida, si se puede llamar así, de estos proyectos, le siguió una ronda de preguntas. La actitud de Nouvel era tan agresiva, tan por encima de la modestia con la que se formularon las cuestiones, que acabó fastidiándome del todo. Respecto a una pregunta que le cuestionaba la torre de La Defençe (de la que no es posible encontrar imágenes, sólo existen aquellas de otra de las opciones que debió de barajar para el concurso) él espetó que si preguntaba aquello era porque no había entendido para nada el proyecto, el ejercicio metafísico que suponía aquel proyecto. La desproporción del bloque de San Petersburgo, mencionada por otro, hizo a Nouvel repetir la explicación de que el bloque inferior se repetía tres veces por encima de éste, repitiendo el paseo de la ribera del río con un espacio de 18 metros entre cada una de las franjas transparentes de las torres. La última persona, atrevido él (por cierto, francés) le preguntó sobre las modas, y por si había que seguir alguna, en una época en la que todos tenemos los mismos referentes. Nouvel tenía bien clarito que él no seguía a nadie, desarrolla un arte, un estilo, independiente, el suyo (al que yo he llamado "art nouvel", ya con recochineo).

El que se parezca, según me han dicho, a un tal Dr. Evil, de una famosa película cómica, no debe de tener nada que ver con ésto de que, escudándose en lo que dice llamar arquitectura, pueda ser tan canalla con las ciudades en las que tiene la suerte o la desgracia de poder construir".


miércoles, diciembre 13, 2006

MEIDANERA Y PINTURA ABSTRACTA



Un amigo lector me envía como addenda al “LHDn93: Medianeras” la fotografía de esta casa en Tudelilla. Yo creo que también vale como addenda del “LHDn89: Pintura abstracta”.

Que cada cual la contemple y vea a su manera.

Lo que está fuera de toda duda es que la pintura abstracta nos ha cambiado la manera de percibir las cosas. Seguro que la gente culta que vea esa medianera en este blog no la ve de la misma forma que los vecinos de Tudelilla.

martes, diciembre 12, 2006

100. ¡Y CIEN!





“Prima non datur, ultima dispensatur”, dijo el último día de clase del año don Avelino, nuestro profesor de Gramática en segundo de Bachillerato. “La primera no se da y la última se dispensa”, y ya no se me ha olvidado nunca. No creo que por ser el “cien” vaya a ser éste mi último artículo de arquitectura, o mejor dicho, mi no-artículo de arquitectura pues al no dar clase lo propio es hablar de cualquier otra cosa, pero ya estaba deseando que llegara para cerrar una etapa y darme unas semanas de vacaciones. También don Avelino volvió después de Navidad con ánimos recobrados y probablemente con más gomina en su repeinada melenita.

No se me han acabado los temas ni mucho menos. Al contrario, hacen lista de espera en mi cuaderno de notas. La comparativa entre la catedral de Río de Janeiro (1980) de Edgar Fonseca y la de Brasilia (1970) de Oscar Niemeyer con clara victoria para el primero, las locuras de Paolo Portoghesi que descubrí escandalizado en la biblioteca de la trienale de Milán, las deliciosas estaciones de Furness en Filadelfia que tengo fotografiadas desde hace dos años, el sorprendente álbum de fotos de Carlo Mollino en los últimos años de su vida, el singular episodio de las torres de Lobete en Logroño, la ciudad vista con la luz de la tarde, etc., etc., tendrán que esperar a otra etapa de escritura y quizás a otro formato también. En estas semanas de vacaciones de LHDs que hoy comienzo, voy a poner en marcha una web personal donde pueda colgarlos con cierto orden y se puedan encontrar con cierta facilidad. Ya daré la dirección cuando esté accesible.

Para entonces -vuelvo a los temas pendientes- ya se habrá adjudicado el concurso restringido de la “asistencia técnica” para la redacción de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Logroño que me tiene a mal traer desde que leí la noticia el miércoles o jueves pasado. Un encarguito de ciento y pico millones de pesetas que va a relevar al Servicio de Urbanismo del Ayuntamiento por vez primera en los últimos treinta años de hacer el Plan de la ciudad, y que bautiza y consagra a sus autores como los “técnicos”, -un eufemismo que me suena a rayos desde hace unos años y contra el que quería escribir con rabia.

Mientras estos y otros muchos temas esperan (“La Casa de don Francisco de Luis y Tomás en el Muro del Carmen”, “La Nueva Estación Central de Berlín”, “Las formas figurativas modernas como nuevos motivos ornamentales”, Vara de Rey 21 23, semáforos de tiempos cortos, etc., etc.,) tengo que poner algo de orden a los cien artículos escritos entre el 4 de mayo y el 12 de diciembre de este año, y darlos a conocer por ahí. Ya no voy a perder tiempo inútilmente en intentar editarlos en papel, como hice con aquella selección de artículos de arquitectura escritos anteriormente a 1999 a la que llamé “Una Voz en un Lugar” (y que probablemente cuelgue también en internet), pero eso no quiere decir que no los dé a conocer aquí y allá para que los disfrute y aproveche quien los pueda y sepa apreciar: “la luz se ha hecho para ponerla en el candelabro y no para esconderla debajo del celemín”.

Cierro también la etapa del LHD porque en estos últimos días del año trabajo a destajo en la redacción definitiva y en las correcciones de la Guía de Arquitectura de Logroño que me ha tenido absorbido durante los últimos tres años, y que tengo que sacar a la calle sin más dilación, entre otras cosas porque, además de que Josemi viene detrás y hay que darle el paso, ja ja ja (v LHDn99), la ciudad se mueve a tal velocidad que los datos arduamente recopilados se te quedan enseguida viejos.

Buena parte de los LHD los he dedicado a escribir sobre temas que la Guía me sugería y cuyo comentario no cabía en sus abigarradas páginas; y de hecho ya he empezado a marcar en la propia guía las referencias “bibliográficas” de los LHD para quien quisiera ampliar información. Si los LHD van a ser material de consulta, lógico es que tengan un orden superior a la forma circunstancial en que han ido apareciendo.

En todo caso, y hasta que la web esté disponible, voy a colgar aquí los LHDs que me quedan pendientes, y a seguir manteniendo abierta la página con alguna que otra nota, más que nada, dar señales de vida a los amigos y fieles seguidores de la misma.

Hoy por ejemplo, hemos podido ver en los periódicos el espectáculo que la arquitectura da desde Sevilla (la Torre de la Cartuja de Zaera) y el eco que ese tipo de espectáculos produce en nuestra ciudad: la ampliación del Instituto Cosme y García de Enrique Aranzubía (ver fotos). Y es que…, mientras la arquitectura siga yendo por esos derroteros, quienes creemos que nuestra profesión tiene que ver con hacer ciudad y no con destruirla, no podemos quedarnos callados del todo.


lunes, diciembre 11, 2006

99. TU QUOQUE FILI MII



Cuando hablan los hechos las palabras enmudecen. Así que en este caso que me afecta personalmente (y mucho) prefiero dar escuetamente los datos de lo acontecido y esperar el juicio de los hechos antes que las opiniones subjetivas. Me interesa el juicio moral y público de lo sucedido, no un juicio personal. Los hechos son estos:

A comienzos de verano coincidí en el Archivo Municipal de Logroño con José Miguel León. Llevo ya dos años frecuentando el archivo casi a diario para la obtención de datos de una Guía de Arquitectura que se inició en el COAR y que, tras el acuerdo de la Junta de enero del 2005 (sobre elhall y mi persona), asumí hacerla yo solo por mi cuenta y riesgo. José Miguel venía a buscar datos de edificios de Logroño para un trabajo que le había propuesto el DOCOMOMO, entidad nacional que se dedica a difundir y proteger el frágil patrimonio de la arquitectura racionalista o moderna. Dada nuestra larga amistad y mi confianza en su persona le dije que para facilitarle su tarea podía entender a su disposición todo mi trabajo de documentación realizado hasta la fecha dispuesto ya en las maquetas de prueba (ver foto).

Así pues, como durante la primera semana de julio iba a estar yo de vacaciones en Huelva me preguntó si le podía dejar mi trabajo durante esas fechas, a lo que accedí encantado con la única condición de que me lo devolviera al día siguiente de mi regreso porque me era imprescindible para seguir trabajando, corrigiendo, relacionando, etc.

Desde entonces no había vuelto a coincidir con José Miguel en el Archivo Municipal, y las únicas veces que le he visto ha sido de lejos en algún acto del COAR sin mediar otra palabra que algún saludo de cortesía. Pero durante este mes de noviembre me ha sido inevitable comprobar en el Archivo Municipal que José Miguel León solicitaba, para su consulta, largas listas de expedientes que no eran precisamente de arquitectura moderna y racionalista.

Por la circular relacionada con los temas de la próxima asamblea anual del COAR me entero de que entre los proyectos culturales del Colegio para el año que viene está el realizar un "Inventario de Arquitectura del siglo XX en La Rioja", e interesado sobre su autoría me han confirmado que el adjudicatario de dicho trabajo no es otro que José Miguel León.

Puestos a hacer un juicio personal ya sé que todos me van a decir que soy tonto por haber dejado mi trabajo antes de publicarlo; y lo acepto, pues el primero en decirlo soy yo. Pero no es un juicio personal lo que me interesa, sino un juicio moral de los hechos aquí expuestos. Un juicio que salga de los propios hechos y no de los atenuantes, agravantes o eximentes que a posteriori puedan ser tomados en consideración.

Por el título de la nota, y aunque el "fili" no sea del todo apropiado, puede verse que yo he emitido ya el mío.

jueves, diciembre 07, 2006

98. JOAN MARGARIT



El otro día vi que el periódico nacional de los progres le dedicaba una página entera a Joan Margarit y la leí con gusto. Con motivo de cada entrega editorial de poemas Margarit suele salir de vez en cuando en los periódicos, porque su doble condición de arquitecto y poeta les parece siempre muy noticiable a los periodistas. Pero en las reseñas que había leído anteriormente (las he leído siempre) casi nunca encontré nada interesante (o al menos no lo recuerdo) ni sobre poesía ni sobre arquitectura. De ésta, sin embargo, hay un par de pensamientos que no creo que se me olviden fácilmente: hacia la poesía hay un cuestionamiento brutal cuando recuerda su inutilidad ante la muerte de su hija; y hacia la arquitectura un cuestionamiento no menor cuando señala que su refugio en el cálculo de estructuras tiene que ver con la facilidad de convencer al otro cuando de números se trata, es decir, con la pereza en convencer al cliente cuando el asunto es la arquitectura.

Mi especial cariño hacia Joan Margarit tiene su origen en las extravagantes clases de cálculo de estructuras de cuarto de arquitectura que dio en el curso 1973-74 en la Escuela de Barcelona, a las que yo asistí con una extraña mezcla de sorpresa y admiración. A la altura del penúltimo curso de la carrera, nuestra formación arquitectónica en aquellos tiempos estaba tan politizada y tan derivada hacia la filosofía, que el sector científico de la misma nos parecía una especie de reducto del franquismo. Estudiar cálculo y ser facha eran por entonces más o menos sinónimos. Lo aceptábamos porque no había otro remedio -como aceptas ir a comisaría a hacerte el pasaporte-, pero excepto media docena de empollones, los demás íbamos tan solo a pasar. Aburridos desde primer curso con áridos profesores de álgebra, física, estática o instalaciones, las clases de cálculo de Joan Margarit tenían la novedad de estar impartidas a dúo con Carles Buxadé. Hasta aquel curso nunca había visto impartir una clase a dos profesores a partes iguales, relevándose en la pizarra cada poco tiempo (cual pareja de ciclistas en escapada), pisándose la palabra, o incluso con pequeñas discusiones entre sí. Eran una variante del Dúo Dinámico o de Tip y Coll, pero en clase. Ambos vestían de americana o traje, prendas que a nuestros hippiosos ojos nos chirriaban tanto como los uniformes de la policía, y aunque no llevaban corbata debajo, su habitual color morado o marrón nos causaba más risa que espanto. Mi admiración por la teatralidad de tan divertidos personajes llegó a hacer que en el último trimestre del curso arramblase con una vieja americana que había por casa, y fuera a clase con ella para risión de mis compañeros. No aprendí mucho de estructuras, esa es la verdad, pero me lo pasé muy bien, y de algún modo (no sé cuál) conseguí aprobar.

Bastantes años más tarde Margarit y Buxadé vinieron a Logroño a dar una charla en el contexto de unas jornadas del patrimonio sobre las estructuras del Palacio Güell de Barcelona, y estuvieron exactamente igual de divertidos, relevándose en la palabra el uno al otro y haciendo ironías sobre el desorden geométrico de esa famosa obra de Gaudí que achacaban a los caprichos y modificaciones en obra de la señora Güell. Es decir, a la falta de autoridad de Gaudí como arquitecto ante sus mecenas.
Como en la Escuela ya se rumoreaba que Margarit era poeta y nosotros éramos jóvenes, o sea, poetas, me compré uno de sus primeros librillos, pero sus versos me parecieron infinitamente inferiores a sus clases a dúo con Buxadé. Y como desde entonces siempre he oído hablar muy bien de la poesía de Margarit, no es de extrañar mi desinterés por ese género literario.

En la página del periódico del otro día, leí también algunos datos biográficos de mi querido profesor y admirado personaje que me dejaron bastante impactado. La tormentosa relación con su padre, el problema de identidad nacional y del idioma, o la cruel pérdida de su hija, dibujaban de él un duro perfil que yo no tenía. El País, como es habitual en todas sus entrevistas, parecía hurgar en las dos primeras para arrimar el ascua a su sardina política, y Margarit cedía ligeramente a ello. Ligeramente digo, porque aunque me dolió mucho la interpretación que hacía de la transformación de su padre en la postguerra (idealizándolo como republicano y denostándolo después), me pareció muy de él que le diera en las narices al periodista mencionando la caballerosidad del anterior presidente de gobierno a pesar de que le convocara para una patochada. En ese momento me lo imaginé con su traje granate y ese gesto serio tan suyo que escondía siempre una risa entre dientes. Mi mejor Margarit. El que tengo dibujado en el recuerdo.

(la foto con Buxadé, que obviamente he elegido para esta nota, es de la galería que Magarit tiene expuesta en su página web)

martes, diciembre 05, 2006

97. POLÍTICA Y ARQUITECTURA



Hace unos días nuestro periódico provincial publicaba una feliz fotografía en la que se veía al famoso arquitecto Alejandro Zaera Polo rodeado por el Presidente de nuestra comunidad Autónoma (del PP), el alcalde de Logroño (del PP), y la consejera de Ordenación del Territorio y Turismo (del PP), todos sonrientes. Visitaban el edificio que hace un par de años le encargaron construir en los terrenos de la Fombera y que parece haber entrado en la última fase de ejecución. La noticia la daba el periodista encargado de la sección de arquitectura, Pablo Alvarez (v LHDn38), a quien esta vez debo felicitar por el atino (no estrictamente gramatical, pero eso aquí es lo de menos) de un par de párrafos que aparecen publicados en la página web del periódico de Vocento:

Mientras el continente va tomando forma, también lo hace el contenido. Poco a poco se conocen más detalles sobre el programa final de un proyecto que no ha estado hasta ahora demasiado concretado, más allá de las palabras con mayúsculas: allí habrá un Centro Nacional de Formación de Nuevas Tecnologías, un Centro de Transferencia de Tecnología y un Centro de iniciativas Empresariales de Base Tecnológica.
Ayer, en la visita que el presidente Pedro Sanz giró a la obra -acompañado de la mitad de su gobierno, el alcalde de Logroño y los agentes sociales, amén del arquitecto- se llegó algo más allá. Así, se sabe ya que una parte de la Ader, la referida a Innovación, se trasladará al nuevo edificio. Y también que el Vivero de Empresas (instalaciones cedidas temporalmente a compañías tecnológicas nacientes) podrá acoger hasta 15 de ellas. Del resto, la estructura arquitectónica del complejo es lo bastante flexible como para permitir cambios futuros.Sanz insistió ayer en el aspecto emblemático del proyecto, «no sólo por el contenido, sino por el continente». El edificio dará a Logroño y La Rioja, según él, «una imagen de modernidad y competitividad». Todo «con el prestigio de un arquitecto como Alejandro Zaera». El cual, por su parte, se mostraba agradecido. «Nunca habíamos tenido un cliente tan receptivo y tan capaz de entender lo que estábamos planteando», afirmaba el madrileño.


Reléase la última frase un par de veces y celebremos con la vista en el paseíllo ritual (porque la foto de los protagonistas a la que hacía referencia más arriba no la guardé y no está en internet), celebremos, digo, ese feliz y extraordinario grado de entendimiento entre un arquitecto, que TODOS los medios progresistas de nuestra arquitectura celebran constantemente, y los políticos de un partido, que TODOS los medios progresistas de este país tachan de facha para arriba. Añádase a la contradicción el apoyo incondicional de nuestro Colegio al referido arquitecto (con dos bolos en su plaza durante este tiempo), y el recelo (si no inquina) de nuestra institución profesional a los dos altos mandatarios del PP de nuestra comunidad y de su capital, y habremos de concluir que el milagro del entendimiento entre partes tan opuestas y enfrentadas ha sido posible gracias a la mediación de la Arquitectura. O sea, que la Arquitectura obra milagros (y por eso la escribo con mayúsculas).

Puede que el milagro tenga truco y que éste consista en esa ausencia de exigencias funcionales del edificio: “lo importante es su carácter emblemático” repetía el periodista varias veces en el desarrollo de la noticia. Mismo milagro o mismo truco que la relación del Guggenheim con la funcionalidad museística, en cuyo caso habría que concluir que el escollo de entendimiento entre la derecha y la izquierda sólo está en asuntos de funcionalidad. Eliminada ésta, todos de acuerdo.

Pero no parece lógico. Si la arquitectura del poder es sobre todo “emblemática” las diferencias tenían que estar en los significados, o sea, en la estética. Hubo tiempos en los que la arquitectura burguesa, la capitalista o la imperialista tenía una expresión inequívoca, y la arquitectura progresista, socialista e igualitaria, otra. Cierto que hubo excepciones, pero servían para confirmar la regla.

Ahora, sin embargo, nadie sabría distinguir entre una arquitectura de derechas y una arquitectura de izquierdas, un edificio promovido por el PP y otro promovido por el PSOE, por lo que es obvia la pregunta: ¿qué es lo que anda mal, la política o la arquitectura?¿se ha llegado al fin de la política de derechas e izquierdas o al fin de la arquitectura como arte simbólico?

Habrá que depositar nuestras esperanzas en que el nuevo partido Ciutadans de Cataluña nos saque de dudas. ¿Alguien conoce su programa electoral en cuanto a arquitectura se refiere?


lunes, diciembre 04, 2006

96. MANSARDAS



He entrado en el wikipedia para ver qué decían de las mansardas y he encontrado que lo ilustran con un bobarril, así que les he dejado una nota para que se lo piensen; y dentro de poco les pondré otra con un enlace a esta página para que sepan que Logroño fue durante las cuatro o cinco primeras décadas del siglo XX una ciudad de mansardas, pero que entrados en el veintiuno ya van quedando muy pocas. En el LHDn77, por ejemplo, puede verse la foto de una de las desaparecidas, y en este mismo pongo la foto de otra a la que, vistas las directrices que están tomando las cosas en el casco viejo, parece quedarle poca vida.

Ejerciendo la profesión como arquitecto municipal entendí perfectamente el origen del problema: no faltaba semana en que apareciese por la oficina el propietario de una buhardilla intentando hacerla habitable o el arquitecto de una casa tratando de burlar la normativa de las alturas máximas. Creo recordar que por aquel entonces me puse a coleccionar distintas normativas sobre áticos, líneas de cornisa, aleros, medición de las alturas sobre las rasantes, etc., y entendí que el problema era poco menos que irresoluble: en un país de picaresca y de pésimos redactores de leyes, lo mejor es reírse o dedicarse a la novela. Y como para lo segundo nunca he tenido ganas ni facultades, pues seguramente opté por lo primero.

Nadie cuenta si François Mansart hizo su invento para convencer a algún arquitecto municipal, pero lo que es seguro es que hizo furor en su tiempo (s XVII) y que aún tuvo un fuerte “revival” en el XIX. En la versión inglesa de wikipedia no mencionan que la mansarda pudo ser inventada para trampear una normativa sino que, muy honorables ellos, señalan el éxito funcional logrado con tal artilugio para hacer habitable un ático. En otros diccionarios ingleses que también pueden también consultarse en la red apuntan claramente a la doble inclinación de la cubierta como recurso estructural (la formación original de Mansart fue la de la carpintería de armar) o estilístico (y es que la ampliación del Louvre no creo que tenga que ver con una cuestión de aprovechamientos). Lo más divertido (vuelven las risas) es cuando sobre una mansarda aparece otra mansarda, y aún otra más. A mi recuerdo acuden imágenes de París con mansardas en cascada que invalidan la teoría de la funcionalidad del ático y derivan su sentido hacia el de recurso estético de remate superior de los edificios. Puestos a pensar de nuevo en nuestra picaresca, unas mansardas en cascada se hubieran notado mucho, así que en Logroño no colaron.

Al margen de las consideraciones funcionales o criminales, el tema del remate superior de las casas me recuerda al de los zapatos que vimos en el LHDn79, y se me hace inevitable mencionar una vez más a mi madre que siempre mostró una gran predilección por los grandes aleros de los tejados vascongados.

Y si al hablar de pavimentos nos salieron los zapatos, al hablar de cornisas nos salen los sombreros. Es decir, que mientras que la esmirriada boina castellana apunta a los cortos aleros de nuestras casas, la exagerada chapela vasca tiene una correspondencia tan directa con los aleros de los caseríos que ni a los etnógrafos más miopes se les escapa.

Lo curioso es que puestos a emparentar la francesísima mansarda con un sombrero, el primero que se me ocurre (seguramente porque no sé mucho de sombreros) es el inglesísimo bombín: esa retranqueada elevación oscura producida sobre la cabeza que hacía a los ingleses más altos de lo que ya eran.

Otra curiosa observación es que la eliminación generalizada de cornisas, aleros y mansardas en la arquitectura del siglo XX se anticipó en un par de décadas a la desaparición de todo tipo de sombreros sobre las cabezas europeas. Digo yo si las cubiertas planas, tan calamitosas ellas en asuntos de humedades y calores, no serían en origen un diabólico recurso normativo para dejar bien claro cuál tendría que ser el definitivo límite de altura de un edificio. Lo cierto es que de poco sirvió entre nosotros porque como las cubiertas inclinadas no se llegaron nunca a prohibir, los áticos crecieron en cascada (ahora sí) cual zigurats, aprovechando la famosa “línea envolvente” de la cubierta.

Por resumir un poco y decir algo coherente: puede que ante los sobrios aleros de nuestras viejas casas nos parezcan un poco frívolas, pero ante el desorden superior (y nunca mejor dicho) de la parte alta de los edificios que se construyeron en Logroño a partir de los años cincuenta con la entrada en vigor de la normativa del Plan de Alineaciones, las pícaras mansardas me parecen mucho más graciosas. Quizás porque el origen francés de su picardía se me antoja más alegre que el de nuestra insufrible picaresca.

domingo, diciembre 03, 2006

ADDENDA AL LHD 79




Como ilustración de lo que decía en el LHDn79 respecto a las líneas del pavimento en la plaza del Mercado, he encontrado esta estupenda foto aérea que, aunque no permite ver las líneas del enlosado frontal a la fachada de la Catedral de Logroño, ofrece con meridiana claridad la referencia de su paralelismo con la cuadrícula de la izquierda. De ese modo el observador puede fácilmente imaginar el efecto del encuentro de las líneas diagonales del suelo con la fachada barroca.

viernes, diciembre 01, 2006

95. MIES VAN DER ROHE



He vuelto a Mies por un día. Me compré las tres conversaciones que la GG vende por diez euros y he pasado un buen rato con ellas. Lo poco que había leído antes de Mies (lo poco que había escrito Mies) me había parecido bastante flojo, pero en unas conversaciones, pensé, quizás encontraba alguna perla. Y las había, ya lo creo.

“La arquitectura me ha interesado toda mi vida y he intentado conocer lo que se ha dicho de ella. La arquitectura expresa la esencia verdadera de su tiempo. Es una cuestión de verdad. ¿Cómo podemos averiguar, conocer, y sentir la verdad?”.

También había datos y anécdotas sobre algunos edificios y sobre su propia vida. Hace tiempo que leí la biografía de Neumeyer sobre Mies y no recordaba que había nacido en Aquisgrán. Me ha alegrado saberlo pues como conté en el LHDn49, el verano pasado pasé por allí.

Más perlas para el collar (cito mis subrayados):

¿Cree que el pensamiento de quienes buscaban la verdad en otros tiempos es aplicable a hoy?
Sin duda, estoy seguro. Existen ciertas verdades que no se agotan. Podría haber leído otros libros, mucha poesía u otras cosas, pero no lo hice. Leía libros donde pudiera encontrar la verdad acerca de ciertas cosas.


Primero me influyeron los edificios antiguos. Los miraba; no conocía a sus autores ni sabía qué eran… la mayoría era edificios sencillos.


Mi filosofía arquitectónica procedía de la lectura de libros de filosofía. No puedo decirle en qué momento lo he leído aunque sé que lo he leído en alguna parte: la arquitectura pertenece a la época y no al tiempo, a la época de la verdad.


Sé que nos encontramos en la época de la ciencia y de la tecnología, así que esa era la dirección a seguir.


A veces rechazaba cosas que me gustaban mucho, cosas que quería de corazón, pero cuando estaba más convencido, cuando tenía una idea mejor, más clara, entonces la seguía.


La razón es el primer principio de toda obra humana (cita a Sto Tomás de Aquino). Una vez captas eso, actúas en consonancia. Así que rechazaría todo aquello que no fuera razonable.


Lo que intento desarrollar es un lenguaje común y no ideas personales. Creo que es el tema más importante de todo nuestro tiempo: no tenemos un lenguaje común.


Si fuera subjetivo, sería pintor, no arquitecto. (O escritor, imagino).


En una época en la que hay confusión ¿qué otra cosa nos guiaría sino la razón? Este es el motivo por el que, desde principios de la década de los veinte hemos intentado encontrar con tanto empeño la manera razonable de hacer las cosas. Había gente con mucha fantasía e intereses escultóricos en la época del Jungendstil y el Art Nouveau. Todos eran más o menos fantasiosos, pero entonces había muy pocos que fueran razonables. Ya desde bastante joven me decidí por lo razonable.


Las notas del libro también nos traen alguna otra perla proveniente de sus conferencias que perfectamente se puede encadenar con las anteriores: La Bauhaus era una idea y creo que el motivo principal de la enorme influencia que ha tenido en el mundo se ha de buscar en el hecho de que era una idea. Una resonancia tan amplia no puede conseguirse sólo con organización, ni con propaganda. Sólo una idea tiene fuerza para extenderse tanto.


No siempre ha salido Mies bien parado de mis razonamientos pero hoy tengo que decir que en estos tiempos emociona leer cosas así. Especialmente, si como ayer mismo Thom Mayne presentaba su ganadora y gigantesca torre retorcida para Paris con titulares y frases tan rimbombantes y huecas como ésta: “la tecnología es un modo de pensar y está al servicio de una idea”(ElPaís 29nov06 p46). Es decir, si estas conversaciones se leen ante la arquitectura y los textos de “nuestro tiempo”.

(La foto es de otro rato con Mies: el que pasé con mi mujer y mis hijas en la biblioteca Martin Luther King de Washington DC en el verano del 2004).